La Asociación Metalgráfica Española (AME) conmemora su centenario, un logro que simboliza cien años de dedicación y evolución en la industria del envase y cierre metálico en España. Desde su fundación en 1926, AME ha desempeñado un papel crucial en la congregación de empresas dedicadas a la fabricación y el mejoramiento de envases metálicos, incluyendo actividades como la decoración, el barnizado y la estampación de planchas metálicas.
En sus primeros pasos, la asociación surgió con la intención de dar voz a un sector comprometido con la colaboración como vía para el progreso. A medida que crecían, se establecieron como un punto de encuentro y representación frente a las administraciones, consolidándose como un bastión de cohesión en una industria que ha navegado múltiples desafíos. Según Rafael Sanz, presidente de AME, estos cien años son testimonio de la fuerza colectiva del sector, destacando su constante apuesta por la innovación y eficiencia.
La industria metalgráfica ha superado numerosos retos, incluyendo crisis económicas, conflictos bélicos y transformaciones tecnológicas, lo que la ha colocado como un referente competitivo con alto reconocimiento internacional. España se erige hoy como una potencia europea en este ámbito, donde el metal es protagonista por su resistencia, versatilidad y capacidad de reciclaje, elementos esenciales para avanzar hacia una economía más circular.
El centenario de AME se celebrará el próximo 21 de mayo en Vigo, lugar emblemático para el sector por su relación con la industria conservera gallega. En este evento se reunirán representantes institucionales, empresas y colaboradores del sector no solo para recordar su historia, sino para discutir los retos y oportunidades del futuro.
Rafael Sanz opina que este centenario no solo es un tributo al pasado, sino también un compromiso hacia el futuro. Según él, la asociación continuará trabajando por fortalecer el sector, fomentar la innovación y conservar la excelencia que los ha traído hasta aquí. Por su parte, Yolanda Sanz, directora general de AME, destaca que esta celebración representa un símbolo de responsabilidad y adaptación, asegurando que el sector metalgráfico seguirá siendo un pionero de innovación y sostenibilidad en los años venideros.



