Las personas que disponemos de una vivienda, debemos cuidar los detalles de la misma; la carpintería suele ser una de las actividades a la que, en ocasiones, nos tenemos que enfrentar para arreglar, por ejemplo, una balda suelta o un cajón.


Existen muchas personas a las que esta actividad les sobrecoge, teniendo que llamar a alguien para que haga las pequeñas “chapucillas” del hogar.

Pero con interés y un poco de atención, veremos como nosotros mismos podemos arreglar algunos objetos y muebles que hayan sufrido un deterioro o se encuentren estropeados… no es tan difícil.

Hoy, en Decoración 2.0 veremos cómo cambiar una puerta. Sea por que este estropeada o simplemente porque quieras cambiar la decoración de tu hogar y ésta ya no encaje con los demás muebles.

Reemplazar una puerta sin modificar el marco ni la moldura, puede hacerlo casi cualquier persona. De esta forma, además, nos ahorraremos un buen dinero.

El primer paso es deshacernos de la antigua puerta. Para ello ábrela y ubica una cuña justo debajo de la esquina externa, así liberaremos peso en las bisagras.

Ahora levantaremos, con fuerza la puerta y retiraremos las bisagras del marco y la misma puerta.

Ahora volveremos a colocar las bisagras al marco, pero esta vez con las medidas de la nueva puerta y con tornillos largos que atraviesen llegando a la pared.


Ahora utilizaremos la misma guía de la anterior puerta. Esto nos servirá para marcar sobre el borde de la nueva puerta el lugar donde irán las bisagras. Recuerda que la central debe ir justo en medio de las otras dos.

Cogeremos un cincel y con ayuda de este intentaremos que, la bisagra, quede justo al ras de la puerta, la fijaremos con tonillos para madera.

Por último colocaremos la nueva puerta.