Son muchos los edificios con mayor o menor valor histórico que son restaurados para tranformarse en viviendas, hoteles o oficinas. Es el caso de la antigua sede de Telefonica, situada en la avenida de Roma en Barcelona, que a través de Renta Corporación, empresa dedicada a la compra, restauración y venta de edificios, ha sido adquirida por un family office de Hong Kong por 56,4 millones de euros que invertirá otros 45 millones en la restauración del emblemático edificio.

Pero al margen de la inversión que podemos llegar a necesitar a la hora de restaurar un edificio, más aún si tiene cierto valor histórico, en este post os vamos a hablar de las principales claves a considerar para restaurar un edificio:

  • Para restaurar de forma correcta un edificio histórico, al igual que si se tratase de un monumento, tendremos que realizar un proyecto ejecutivo evaluando el grado y tipos de intervención en relación a los principios teóricos de la Restauración.
  • El objetivo último ha de ser la recuperación respetuosa del patrimonio cultural por lo que especialistas en la materia han de realizar una evaluación adecuada con previas investigaciones y análisis.
  • La supervisión de la obra por parte de los expertos también es clave, con el fin de que el proyecto cuidadosamente planteado sea proyectado con la misma delicadeza.
  • Adaptar ciertos edificios históricos a una nueva funcionalidad supone a su vez un análisis y planteamiento aún más riguroso.
  • La elección de materiales, tratamientos y técnicas también son fundamentales para la buena conservación del inmueble. Hay que tener un trato especial en cuanto a materiales de gran calidad, algo que con el boom de la construcción ha ido en detrimento y cada vez es más difícil de conseguir si no cuentas con expertos en la materia.
  • La investigación previa ha de contemplar aspectos no solo arquitectónicos sino también históricos, constructivos, estructurales, arqueológicos, tecnológicos, estéticos, químicos, biológicos y físicos.
  • Según los grados de intervención, podemos distinguir entre: preservación, conservación, restauración o mantenimiento.
  • Los tipos de intervención que podemos considerar son: liberación, que es la eliminación de cualquier restructuración posterior a lo que fue el inmueble original; consolidación, consiste en detener el deterioro del edificio especialmente en cuanto a su estructura principal de muros y cerramientos; reestructuración, es devolver al edificio a sus condiciones de estabilidad perdidas con el paso del tiempo; reintegración, se utiliza especialmente en edificios demolidos o abandonados para recuperar su estado original; integración, en este caso se añaden objetos nuevos y se completa todo lo que falta en el edificio para que quede perfectamente restaurado y reconstrucción, incluye volver a hacer gran parte del edificio siguiendo lo que en algún día fue.

 

¿Estas pensando en realizar alguna restauración? O quizás, ¿buscas un edificio restaurado en venta en Barcelona o cualquier otra ciudad de España? Aquí podéis ver algunos edificios restaurados por Renta Corporación: