Es contradictorio que entre más trabajo con el objeto de acceder a más y mejores productos alimenticios (me refiero a comprar quesos, vinos, jamones, etc.) menos oportunidades tengo de disfrutarlos. Cada vez tengo menos tiempo para comer entre semana porque en la hora y media que puedo usar para hacerlo debo resolver otros asuntos que lo que me permiten, principalmente, es abastecer el frigorífico y las alacenas con exquisiteces culinarias. Al final me estoy alimentando con hamburguesas, bocadillos y sandwiches, que no están mal, pero que lejos se encuentran de deleitar mi paladar.

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Si tuviera que resolver esta situación como lo hago con los proyectos que manejo en la oficina la estrategia sería preparar la comida para los cinco días laborales en casa, durante todo el domingo, y almacenarla en el refrigerador para usarla luego. El método funcionaría pero hace falta tener una infraestructura sólida que permita guardar y conservar la calidad de los platillos. No quiero decepcionarme el viernes pensando en que voy a comer un entrecot cuando lo que realmente haré sea tirarlo a la basura y regresar a las tapas del bar de la esquina.

Para conservar la comida fresca y atractiva durante mucho tiempo el set de recipientes para almacenaje VAC’N SAVE es fundamental. Permite, por medio de un sistema de extracción de aire, guardar el sabor y la frescura de los alimentos cocidos o crudos. Son cuatro piezas las que conforman este juego, de diferentes tamaños y especializadas para guardar comida seca, líquidos, comida compacta y precocidos. Están fabricadas en polipropileno, son livianas y portátiles. Mayor información en el página Web www.zevro.com