La apariencia, la gran y auténtica protagonista es una de las más valoradas cuando vamos en búsqueda de todo tipo de mobiliario para decorar nuestro hogar.


El precio es el segundo factor por el que nos regimos en la compra de muebles para las estancias de nuestra vivienda. Pero para realizar buenas compras debemos nuestros criterios, además debería de basarse en otro tipo de consideraciones.

Preguntas como ¿cuánto tiempo deseamos conservar el mueble? ¿O cuánto durará? Son indispensables si lo que buscamos es un mobiliario para largo plazo.


Los muebles de madera son una excelente elección cuando hablamos de confort, elegancia y calidez. Antiguamente estos muebles estaban completamente creados en madera, pero en la actualidad y por lo general no suele ser así.

El contrachapado de madera, tiene sus ventajas. Este tipo de construcción conlleva multitud de aspectos que aventajan a los muebles construidos en madera original.

El contrachapado suele estar compuesto por láminas de madera colocadas y encoladas entre ellas para aguantar el peso. Igualmente también pueden estar compuestos por pequeñas virutas de madera, pegadas.


La madera original tiende a deformarse algo más que un mobiliario hecho de contrachapado y este es bastante más duro.

Otra de las ventajas de las que dispondremos con un material contrachapado es que suele ser bastante más barato que un mueble fabricado en madera original.

Si tu deseo es tener muebles antiguos o de un estilo más clásico, pero la madera te supone un problema, es posible encontrarlos fabricados en contrachapado. Es cierto que un trabajo artesanal elevará su precio y, por supuesto, su valor.

En el siguiente artículo os contaremos cómo distinguir si el mueble que queréis comprar es o no es de madera. Para ello haremos un repaso por los “tipos” de madera más comunes que podemos encontrar.