El proceso de aplicación del poliuretano inicia con la limpieza total del techo. Se retiran los restos de impermeabilizantes anteriores y escombro en general, hasta llegar a la loza, madera o lamina.

Enseguida, se rocía el producto; al hacer contacto con el techo, el poliuretano empieza a inflarse, como si fuera un hot cake.

El líquido penetra a nivel molecular en la loza, se adhiere perfectamente a la superficie y se vuelve prácticamente imposible despegarlo, no hay probabilidad de que se lo lleve el viento, como sucede con los sistemas tradicionales.

Una vez aplicado el poliuretano, este tarda únicamente diez segundos en secar y adherirse firmemente; el paso siguiente es la aplicación de la pintura elastomerica, hecha a base de resina acrílica y elástica.

Lo más recomendable es que este recubrimiento sea de color blanco por que actúa mejor como reflejante y , al igual que el poliuretano, la pintura también tiene larga vida.

Otra de las preocupaciones al utilizar cierto tipo de sustancias en la construcción, son los riesgos de algún incendio; el poliuretano es un producto inflamable, sin embargo, hay que considerar el producto que se está adquiriendo.

No todos los poliuretanos son de buena calidad: Hay algunos que vienen reciclados de estados unidos o has sido robados, es por ello que debe de solicitar los certificados correspondientes para evitar correr riesgos mayores.