El arte del bonsái se origina hace unos dos mil años, en China. Para los monjes taoístas ha sido un objeto de culto; simbolizando la eternidad, el bonsái representa el “enlace” o  “puente” entre el cielo y la tierra, entre lo divino y lo humano… pero para el artista  John Rooney significa un escenario donde poner de manifiesto su creatividad y paciencia.

Venido de Boston, este artista, ha ido desarrollado, a lo largo de su vida, un gran interés por el arte bonsái… y una gran pasión por los coches. Ahora John Rooney ha mezclado ingeniosamente estos dos grandes amores. ¿Que cómo lo ha hecho?…

Sabemos, precisamente, que el arte del bonsái es el arte de cultivar un árbol en una pequeña maceta; el secreto consiste en ir, con mucha paciencia, dándole forma podando así el tronco, las hojas y sus raíces. De esta manera si el pequeño bonsái es correctamente cultivado vivirá el mismo tiempo que un árbol de dimensiones normales.

No obstante la meticulosidad y la paciencia son las herramientas esenciales que conllevan al éxito en el resultado.

Así, el artista y diseñador John Rooney, ha dado paso a un nuevo concepto el llamado Crash-Bonsái. Armado con estas herramientas, aunque de una forma un tanto especial, ha conseguido relacionar sus dos grandes pasiones ¡los coches y los bonsáis!

El artista toma cualquier tipo, modelo y marca de coches a escala – entre 1:37 y 1:18 – ejerce sus habilidades artesanales y los ubica como si hubiesen chocado contra el tronco del propio bonsái; es decir, recrea perfectamente la  escena sobre un accidente automovilístico “cualquiera”.

De forma completamente artesanal, John Rooney desmonta, destroza, prepara, funde y vuelve a ensamblar cada una de las piezas del pequeño auto simulando, de esta forma, los típicos golpes, arañazos, magulladuras y desconchones ¡como un accidente real! Por esto mismo cada modelo es único.

Esta obra la encontramos, de forma limitada, en algunas tiendas de Boston. El precio por el coche ronda en torno a los 33€, aunque a esto se debe sumar los costes del bonsái y si se desea incluir algún objeto más en la maceta.

Cualquier coche puede ser objeto de las habilidades de este artista. Aunque sobre gustos los colores y es que tener un “accidente” en casa no a todo el mundo gusta.


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Silvia Martínez Casares
Diplomada en Educación social; técnico en laboratorio de imágen; tengo mucha experiencia en diseño gráfico, montajes, restauración, carteleria... etc. Además soy peluquera.. cosas de la vida! Por otro lado me encanta dibujar, la fotografía, la música, leer por la noche, Moto GP, la danza y claro está escribir (Tengo algunos cuentos y relatos cortos)... entre muchas otras cosas!

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