Últimamente estoy muy extraña, me pasa que siento pequeños impulsos de amor cuando logro rescatar un objeto de apariencia vieja dándole un uso sencillo y aprovechar su buen aspecto. Siento que puedo buscar en la parte más oscura de la cosas y encontrar belleza que no ha visto la luz; voy al rescate de lo que ha pasado desapercibido. Con esas cosas sencillas siento un lazo de unión que hace que las mejore y las transforme en bellos objetos funcionales y decorativos, de los que no me apego y que comparto con constancia.

Me pasa normalmente con la tecnología antigua, teniendo en cuenta que la tecnología es antigua un año después de su compra. Me gustan mucho los televisores, los equipos de audio y mini cadenas, teléfonos móviles y fijos. Me gustan los ventiladores, las aspiradoras, las calefacciones, y otras cosas mucho más antiguas también. Cosas que no habían visto la luz hace un buen tiempo y que ahora son fundamentales en la decoración de mi piso; presentes también en los espacios de mis clientes.

Algo que recomiendo es utilizar los antiguos altavoces de las minicadenas y equipos de reproducción de sonido. Si son grandes pueden ir muy bien como mesa auxiliar. Los medianos, los más generales también, se pueden usar como elementos de separación y de equilibrio al final de una fila de libros, en un estante. El aspecto de la tecnología (cada cosa es diferente) es valioso. Los parlantes cubiertos de lámina de madera, los negros aerodinámicos, los espaciales, los profesionales, todos son muy bellos y van muy bien con la decoración de una casa donde se escucha música, como la mia.

Si estos altavoces de sonido envolvente JCV SP-A44 se rompen sirven para cualquier otra cosa, seguro, no tirar. Se encuentran en la página jvc.com