Todos sabemos que en el círculo cromático se compone de colores fríos y colores cálidos. En muchas ocasiones hablamos sobre cómo decorar nuestras estancias con tonos y colores cálidos..

Pero hoy hablaremos sobre cómo implementar los tonos más fríos del abanico, dentro de nuestra decoración. Normalmente en esta zona del espectro nos encontraremos con los colores que parten del azul, hasta el color verde.

Las sensaciones que transmiten los colores, sea de la zona que sean, brindan sensaciones psicológicas a quienes los ven. Dependiendo de cómo combinemos estos tonos y cuánta cantidad utilicemos del mismo, los efectos serán inspiradores o todo un caos.

Piensa que los tonos más fríos, además, transmiten frescor a los ambientes. Con ellos podemos jugar en grandes superficies, junto con los revestimientos, el suelo, el techo e incluso podemos jugar a decorar con los detalles en colores frios.

Además los azules, violetas y verdes normalmente parecen dar sensación de amplitud a cualquier estancia… esto es ideal para todas aquellas personas que dispongan de poco espacio en su hogar.

Los colores fríos parecen alejarse de nuestra vista, por lo contrario los tonos más cálidos parecerán estar más próximos… de esta manera los tonos frios se convierten en inteligentes aliados de los lugares pequeños.

Buscando el mejor uso de estos colores, podremos dispone de ambientes elegantes y sobrios. Los azules son perfectos para ambientes serenos, cuando quieras transmitir calma… por ello el azul es muy apropiado para lugares como el dormitorio.

Si buscas la armonía entre colores, busca los complementarios a los colores fríos… estos y todas sus tonalidades  serán la combinación perfecta.

Así que ya sabéis, si tienes poco espacio los colores fríos son ideales para ganar en el resultado final, además estos nos proporcionan ambientes de relajación y serenidad.. también ideales para el baño.