4 reglas infalibles para elegir los azulejos del baño y la cocina

-

- patrocinador -

elegir los azulejos
Fuente: Porcelanosa

A la hora de reformar espacios como el cuarto de baño y la cocina, en los que los revestimientos cerámicos adquieren gran protagonismo, suele asaltarnos más de una duda: ¿cómo elegir los azulejos sin equivocarnos? ¿Grandes o pequeños? ¿Lisos o con dibujo? Te contamos cuáles son las claves esenciales para dar en la diana.

Cualquier proceso de reforma o renovación de nuestra casa, lleva implícita la toma de decisiones. Puede ser para seleccionar materiales o acabados, apostar por piezas o muebles determinados o para elegir los azulejos de paredes y suelos. Y claro, escoger entre dos opciones supone siempre renunciar a algo.

- patrocinador -

elegir los azulejos
Fuente: Colorker

El problema se agrava cuando se trata de decidirnos por materiales que nos acompañarán durante mucho tiempo. Hoy queremos analizar algunas claves prácticas que te ayuden a elegir los azulejos para tu casa con mayor facilidad y, sobre todo, con un éxito total.

Regla nº 1: elegir los azulejos en base a una paleta de color

Fuente: Keraben

Puede que te sientas atraído por una amplia variedad de modelos diferentes, pero lo primero que tienes que hacer antes de elegir los azulejos es determinar qué paleta cromática prefieres. Basándote en esta decisión, podrás ir delimitando la búsqueda de tus diseños perfectos.

La paleta elegida no debería incluir más de tres colores, cuatro como mucho (y mejor si son solamente dos o tres). Meter un número más alto de colores diferentes podría dar como resultado un completo caos de tonalidades.

Fuente: Porcelanosa

En cuanto a la manera de seleccionar los mejores colores para tu baño o tu cocina, hay muchas páginas escritas sobre el tema y muchas teorías, aunque una de las más habituales (y efectivas) es la de optar por colores complementarios, es decir, los que están colocados de forma opuesta en la rueda del color. Por supuesto, esta teoría no tiene por qué ser observada de forma estricta. Todo lo contrario. ¿No hay un refrán que dice “para gustos, los colores”? Pues eso mismo, tú decides.

Una buena idea es pensar cómo te hacen sentir a ti las diferentes tonalidades. Qué emociones te despiertan. Puedes elegir los azulejos basándote en los matices inspirados por la naturaleza: colores verdes, azules, tierra, etc. ¿Quieres una combinación ganadora? Prueba con la mezcla de azul, gris y blanco. A mí me parece elegante y perfecta.

¿Vas a elegir azulejos con estampado para una de las paredes, por ejemplo, o para la zona de la ducha en un baño? Entonces escoge uno de los colores del diseño y busca azulejos en este tono, a ser posible lisos, para el resto de las paredes. Es una forma genial de aportar cohesión a todo el espacio.

Regla nº 2: combinar diferentes formatos y escalas

Fuente: Keraben

La cerámica es un material cambiante. Tradicional, de siempre, pero también moderno e innovador. Buena prueba de ello es que hoy tienes a tu disposición una variedad interminable de modelos, formatos y texturas para elegir. ¿Por qué quedarte solo con uno?

Fuente: Keraben

Combinar los tamaños y los patrones de los azulejos en una misma estancia es una táctica genial para aportar dinamismo al conjunto. Puedes mezclar piezas grandes y pequeñas. O elegir el mismo patrón pero colocarlos de forma diferente: en espiga en el suelo y de forma lineal en la pared…

Como siempre al elegir los azulejos, la moderación se hace necesaria también a la hora de decidir formatos y tamaños. Mezclar más de dos o tres patrones distintos puede resultar excesivo, sobre todo porque tendrás que incluir, además de los azulejos, otros materiales como la madera, por ejemplo, que añadirán variedad y nuevas texturas.

Regla nº 3: decidir el grosor de las juntas y el color de la lechada

Fuente: Porcelanosa

Puede que no lo hayas pensado hasta ahora, pero el grosor de las juntas que separan los azulejos es un aspecto a tener en cuenta. Que sea más fino o más grueso puede enfatizar más (o no) un determinado formato o la forma de colocar los azulejos.

Cuando las piezas tienen un formato diferente y singular, por ejemplo hexagonal, seguramente convendrá que la junta pase desapercibida. Es decir, que sea más fina y que su color no destaque demasiado, es decir, que se asemeje al tono de las piezas. En otras ocasiones, cuando quieras destacar el patrón de los azulejos, o la forma en que están colocados, puedes elegir una lechada más oscura que contraste más.

Regla nº 4: mezclar diferentes acabados

Fuente: Colorker

Esta suele ser una gran idea, siempre y cuando te asegures de que tus elecciones sean prácticas. Puedes combinar unos azulejos esmaltados con otras piezas de textura mate para crear interés y darle dinamismo a la composición. Pero sin dejar de lado la funcionalidad.

Para los suelos, por ejemplo, conviene optar por acabados menos brillantes y más mates que sean antideslizantes. Sin embargo, para espacios como la cocina en los que el suelo se suele manchar con facilidad, quizá sea mejor elegir baldosas satinadas o con algo de brillo en las que la suciedad sea menos evidente. Valora todas las opciones.

Seguir estas cuatro reglas básicas a la hora de elegir los azulejos, o al menos tenerlas en cuenta, te ayudará a acertar de pleno.

- patrocinador -
Monica Corredera
Monica Correderahttps://decoracion2.com/
Periodista especializada en decoración. Interesada por todo lo que tiene que ver con el interiorismo y el mundo deco.


Vídeos recomendados