Es habitual ver decorada tu casa con juegos y manualidades hechas por tus hijos, o si has tenido la suerte de ser cuidadoso, por alguna pieza hecha por ti misma cuando eras pequeño.


El famoso juego de construcción Lego tiene muchos seguidores que se atreven a hacer con las pequeñas piezas auténticas obras de arte. Pero en el interior de las casas, las piezas que hay aparecen desordenadas en el comedor, o representando pequeñas escenas.

Munchausen, un dúo formado por los diseñadores de Paris, Pillard Simon y Phillippe Rosetti,, adoptó un enfoque audaz con su propia cocina y construir una isla en ella hecha a base de piezas de Lego, concretamente 20.000 piezas.

El resultado es una isla central completamente diferente a las demás, con mucha personalidad e imaginación. Convierte la cocina en el área perfecta para poder trabajar en ella, de echo, los diseñadores muestran sobre la mesa su ordenador Mac de trabajo.

A conjunto con la mesa, han aprovechado y le han cambiado las patas a esta silla, jugando con las piezas y creando nuevas formas de colores. No se hasta que punto las piezas pueden resistir el peso de una persona, pero aunque sea a modo de detalle decorativo es el mejor acompañante para una mesa así.


No hace falta tener el resto de la cocina a conjunto, respetar el blanco de los muebles y jugando con la sobriedad en el resto del ambiente, ayuda a que sólo destaque la mesa y convierta la cocina en una caja de colores.

No he encontrado imágenes del proceso inicial para poder mostrar, así todos aquellos que queráis probar sabéis por donde empezar. Pero estoy segura que empezaron dibujando la parte inferior y a medida que iban subiendo, dejaron la última parte para reposar los platos y vasos en una superficie más plana.

¿Os atrevéis a construir una mesa así?