Hoy llegué tarde a todo, las cosas se complicaron con las compras de una cena a la cual se fueron sumando invitados no muy amigables. Es la naturaleza del final de año, todos nos convertimos en seres enteramente amorosos e incapaces de recordar el porqué y el cuándo de los distanciamientos y de las enemistades. Es como si la amnistía se posara sobre todo y sobre todos, sin miramientos, sin selección y sin memoria. Yo no soy rencorosa pero hay cosas que no puedo olvidar

En ocasiones me siento absolutamente atropellada con la presencia en mi casa de personas que durante once meses, de enero a noviembre, son consideradas no gratas en mi hogar y que en diciembre son perdonadas y absueltas. A veces me pregunto si el cambio de año en realidad nos obliga a solo recordar lo bueno de los otros y a perdonar las molestias que nos han causado. Yo en realidad si perdono porque considero que a lo pasado, pasado, pero no olvido fácilmente porque con la experiencia se aprende.

Imagen 1Es cierto que podemos rediseñar una vieja amistad y volverla actual, conociendo lo positivo y evitando lo negativo. Cómo con algunas piezas de diseño que siempre hemos considerado no tan bellas ni tan valiosas. El sillón TOLOUSE es un ejemplo de lo que se puede hacer si miramos un objeto con otros ojos e intentamos darle un giro optimista. La silla, original del mobiliario estilo Luis XV, ha sido lustrada y retapizada en pana de azul de dos tonos diferentes: uno para el espaldar y otro para la silla. Mayor información en la página Web www.livinpop.com.ar

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