Una amiga del trabajo que acaba de llegar de pasar sus vacaciones en Buenos Aires –mucho que se las merecía porque no tomaba desde hace cinco años- tiene problemas de insomnio o mejor dicho esta desvelada, está enloquecida. Al parecer no le costó ningún esfuerzo adaptarse a el tiempo en la ciudad porteña pero al regresar si que le ha costado hacerlo en su propia tierra. Dormir si duerme solo que en el momento menos oportuno y a la hora incorrecta. El hecho en concreto es llamado Jet lag pero en español es descompensación horaria.

Yo lo sufro cada vez que viajo, ni siquiera aun después de tantos años, esposos, hijos, me siento adaptada al horario europeo. Yo nacida en donde el tiempo es unas buenas horas más tarde, estoy más dada a quedarme dormida las seis de la mañana y despertarme a las dos de la tarde. He probado con todos los métodos posibles, con plantas, infusiones, pastillas naturistas, haciendo ejercicio dos horas antes de irme a la cama, tomando leche caliente y, aunque algunas recetas sirven más que otras, siempre vuelvo al mismo punto de partida. Es mi horario natural –eso del digo a mi jefe.

Seguramente todos hemos escuchado sobre los experimentos de la NASA en los que usan la terapia 460nm de luz azul para mejorar la calidad del sueño de los astronautas. Es lo único que me faltaba probar, creo. La lámpara Verilux TwiLight® trae esta tecnología a mi habitación con solo encenderla luz unos treinta minutos o una hora antes de ir a la cama. Mayor información en la página Web http://www.csnstores.com