Me llaman La Embajadora en la oficina porque esta semana voy a varios países latinoamericanos a presentar el estudio de diseño a algunos clientes que queremos incluir en nuestro portafolio. Visitaré México, Colombia, Buenos Aires y Uruguay en una sola semana y el sábado y domingo estaré en Rio de Janeiro, visitando unos viejos amigos que hace mucho tiempo no veo. Si me hubieran escogido para viajar presentando mi empresa hace siete años seguro que me habría emocionado enormemente, ahora pienso un poco más en el desgaste físico y en la posibilidad de no lograr animarlos a trabajar con nosotros.

Todo ocurrió sin premeditaciones ni planes, yo estaba un día sentada en mi escritorio escribiendo correos cuando mi jefe me llamó y me pidió que fuera en representación a Paris, a lo cual acepté encantada. Esta semana no se me preguntó mucho sino se me dijo que debía viajar a hacer lo que había hecho en Francia con mis hermanos latinoamericanos. Al parecer me han hecho un ascenso, creo que ya lo había notado en los extractos bancarios, o por lo menos en el del último mes. Espero que todo salga bien, una nueva aventura.

El hecho de que tenga que cambiar mis hábitos si llegara a pasar que deba viajar continuamente me ha hecho pensar en la necesidad de tener muebles muy eficientes y de poco tamaño, sobre todo los que uso en la oficina y en el estudio de mi casa. La mesa escritrio FLAMINGO de la diseñadora escandinava MATILDA LINDBLOM es un accesorio perfecto para quienes trabajamos con un ordenador y el teléfono móvil. Es muy fácil de instalar, es muy liviana y no ocupa casi espacio. Mayor información en la página Web www.architonic.com