Esta original estantería es de una diseñadora sueca llamada Amy Hunting, que trabaja en Londres. Me pareció una idea muy ingeniosa porque utiliza bloques de madera de desecho recolectados en fábricas, totalemente naturales. Luego  los va ensartando en una cuerda de algodón sin cola, lo que permite variar la altura de las baldas . Esto hace que cada estantería sea única. Ingenioso no?

Esta librería se puede colgar de las paredes o del techo, y también sirve como separador de ambientes. Los nuedos en las cuerdas le dan un toque marinero.

Siempre admiro a los diseñadores que trabajan con materiales reciclados y aprovechan lo que está ahi, al alcance de nuestras manos.