Una protección acorde a las condiciones del clima es elemental para preservar la belleza de los materiales pétreos que engalanan y le aumentan el valor a tu vivienda.

El sol no solo daña tu piel, los materiales de tu casa también necesitan protegerse de las inclemencias del clima para que se mantengan en buen estado.

Las piedras naturales, aunque son muy resistentes, requieren de cuidados; los selladores son la opción indicada para resaltar sus cualidades o evitar que se dañen.

El objetivo de estos productos es repeler líquidos y contaminantes de las superficies donde se apliquen, de esta manera se combaten los efectos negativos de la exposición ambiental, ya que reaccionan para formar una barrera en la superficie.

Su funcionamiento es sencillo: al ser aplicados sobre la superficie del material, los poros de esta se cierran y no permiten el ingreso (y por ende, la repercusión), de algún agente corrosivo que pueda maltratarla.

Selladores hay para todos, estos selladores pueden aplicarse en el interior o exterior de tu casa y sobre distintas superficies, según sus presentaciones:

  • Piedra laja
  • Cemento
  • Ladrillo
  • Cantera
  • Concreto
  • Barro