Sus ventajas de soporte, estilo y larga vida no vienen solas, una cualidad extra es que el fierro no necesita cuidados sumamente especiales.

Para exteriores se recomienda que usen pinturas antioxidantes, pero no necesitan sustancias especificas, ni estarse engrasando, la limpieza se hace con un trapo húmedo o sacudiendo el polvo.

Este material no te limita, al contrario, te da la oportunidad de que rienda suelta a tu imaginación con variedad de formas que se pueden crear.

El buen gusto y la flexibilidad en díselo son cualidades que no deben de faltar, la herrería es tan compatible con la creatividad, que se puede combinar con la madera, el vidrio y hasta el bronce.

Barandas de forja artesanal

Si quieres que el interior de tu casa sea amigable y con un “plus” de estilo, añadir al fierro pequeños toques de estos materiales, harán que la decoración sea aun más atractiva.

En las escaleras se pueden poner aplicaciones en bronce, y los barandales pueden ser de madera, para las puertas se usa mucho que los diseños más tradicionales se acompañen de diferentes tipos de vidrio.

Esta opción es la favorito para fabricar puertas, porque además de ser muy seguras gracias a su resistencia, vienen en una amplia variedad de estilos que atrae a personas de diferentes gustos.

Las puertas pueden llevar solamente dos o tres tableros, pero también hacerse con forja y vidrio, para que den más iluminación.

La herrería se distingue por su fuerza y hermosura, no dudes en usarla si lo que deseas es hacer una buen inversión.

Fuerte, pero flexible

La herrería se puede combinar con materiales como madera vidrio y bronce.

Las puertas de fierro pintadas simulan a la perfección ser de madera.

Para mayor durabilidad, se recomienda utilizar pinturas antioxidantes, entre otras que puedan prevenir la corrosión.