Hace casi una semana, el pasado jueves 24 de junio, Ikea inauguró  su primera planta de producción fotovoltáica en España, en la cubierta de la tienda de la multinacional ubicada en Sevilla. Con esta instalación  se podrán ahorrar 180 toneladas de emisiones de CO2, y forma parte de un proyecto científico piloto cuyo objetivo es valorar el rendimiento de los distintos sistemas de energía solar fotovoltáica en el que participan otras tres tiendas de Ikea en todo el mundo: Broooklyn (EEUU), Gante (Bélgica) y Rostock (Alemania).

En la planta de Sevilla se han instalado 1.830 placas que producirán 367.697 kilovatios/hora (KWH) al año, lo que equivaldría  al consumo estimado de los edificios municipales y alumbrado público de Castilleja de la Cuesta, localidad donde se encuentra la tienda de Ikea, en un mes.

La planta de Sevilla cuenta ya con seis tipos diferente de placas solares, que cubren casi la mitad de la azotea de la tienda Ikea, de unos 6.700 metros cuadrados, llevando directamente la energía producida a la red eléctrica para su distribución a los usuarios.ñ

La instalación se encuentra dentro del proyecto “Ikea se hace renovable” que  está dirigido a luchar contra el cambio climático y a la producción de energías renovables para conseguirlo.  La finalidad, además del propósito ecológico, es conseguir que el 100 % de la energía utilizada en todas sus tiendas, centros de distribución, fábricas propias y oficinas del grupo Ikea provenga de fuentes de energía renovables.  El objetivo de la compañía es que el año 2015 tiendas de todo el mundo estén equipadas con  sistemas de producción de electricidad a partir de  la energía solar fotovoltáica, y Sevilla es una de las pioneras en esta instalación.

Además de esta iniciativa que recién comienta, Ikea tiene un compromiso a nivel mundial que se materializa en cinco dimensiones: vida sostenible en el hogar, uso sostenible de los recursos, responsabilidad con las personas, transparencia y la minimización de la huella de carbono.

Vía: Diario de Sevilla