Desde el inicio de su construcción se viene hablando de ella, y es que el ambicioso proyecto que proponía la torre Burj Khalifa construido en Dubai ha superado muchos récords mundiales, el primero su espectacular altura.

El pasado día4 de enero fue inagurada entre un gran espectáculo de luz y fuegos artificiales y de pronto 827 metros del altura se iluminaron para coronar el mundo de los rascacielos. Ya es el edificio más alto del mundo, muy por encima de que hasta ahora lo era, el taiwanés Taipei 101, de 508 metros.

Para dar más datos, diremos que tiene 162 plantas (no quiero imaginar el vértigo de mirar desde la última planta hacia abajo), con una inversión del 2.000 millones de dólares (unos 1.400 millones de euros) y una antena que la corona que puede ser vista a casi cien kilómetros a la redonda.

A continuación podemos ver un vídeo de su espectacular inauguración. Un momento para la historia.

Vía: Expansión