Antes de tener hijos tuve sobrinos y estoy segura que gracias a ellos puede asumir mis responsabilidades como madre más seriamente, con mayor conocimiento y con menos ansiedad. El primer sobrino fue para mi fundamental; muy pequeña aprendí a llevar en brazos a un bebé, a darle de comer, a cambiarle los pañales y a dormirlo cuando ya exhausta no soportaba uno más de sus lloriqueos.

El entrenamiento se va haciendo menos emocional y más fuerte con el nacimiento de nuevos y diferentes clases de sobrinos; alguno muy llevado de su parecer desde pequeño, uno muy dulce, otros muy listos, en ocasiones una muy bella y muy frágil. La variedad da placer y sobre todo preparación para asumir a los hijos propios. No es lo mismo el hijo de un hermano comparado con uno de los míos, pero juro sobre mi nombre que amo a esos chicos como si fueran propios.

Entre mas niños tenga una familia más momentos felices habrá en las reuniones y má anécdotas para recordar guardaremos en la memoria. La cuna Cotbed de la casa de diseño Babystyle Helsinki es una de esas piezas que pasan de mano en mano con cariño y aprecio. Fabricada en madera de cedro, cuenta con materiales hipo alergénicos y con un diseño sencillo y seguro. Mayor información en la página Web www.mababy.co.uk