Quién no se ha visto en la situación de estar a punto de quedarse dormido pero no poder hacerlo porque la luz de la habitación está encendida y de tener el interruptor tan lejos que hace falta ponerse de pie para poder apagarlo. En esta ocasión sabemos que no hay salida: si no apagamos la luz no descansaremos tranquilos y si nos levantamos de cama para alcanzar el interruptor, el sueño, tan difícil de lograr, se escapará sin duda. Cada vez es más común tener un interruptor al lado de la cama o usar lámparas de mesa en la habitación.

Otra situación sin salida ocurre en el cuarto de baño: nos vamos a duchar y llevamos la toalla con la que nos secaremos en la mano, la colgamos en el perchero que está al lado del espejo y nos introducimos en el agua. Cuando estamos frescos y completamente limpios nos queremos secar pero el perchero, que está tan cerca del espejo, no lo está en absoluto de la bañera. No queremos mojar el suelo, no queremos poner los pies húmedos en los azulejos, solo queremos la toalla cerca. Salir de la bañera escurriendo agua y cruzar todo el espacio hasta tomar la toalla es la única solución. Opciones las hay varias pero ninguna definitiva. Aunque, la verdad, si existe una cura para este mal.

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El perchero para ropas húmedas ROD, de la casa de diseño POLDER, es un accesorio cromado que se ensambla en el soporte tubular de la cortina de la ducha y que se puede utilizar en cualquier cuarto de baño. La manera fácil en que la pieza se monta hace que su instalación sea más que sencilla, además con la capacidad que tiene de extender su diámetro, es posible usarla con soportes tubulares de diferentes grosores. La percha de baño tiene dos plazas: una interna para colgar esponjas y otra externa para toallas. Este diseño tan revolucionario como discreto logra salvar la diferencia que hay entre el almacenamiento de menaje del baño y su accesibilidad a la hora de usarlo. Mayor información en la página Web www.polder.com