La empresa española Ceracasa ha creado un original azulejo que combina el cuidado del medio ambiente con la decoración. Su nombre es Lifewall, y se trata de paneles de 1 m2  donde se puede disponer de cualquier vegetación, es decir que son azulejos que en lugar de cerámica tienen plantas que decorarán de verde las paredes.

Es un sistema desarrollado por el arquitecto Emilio Llobat de Maqla Arquitectos, Azahar Energy y Ceracasa, que han creado una alianza para comercializarla en todo el mundo junto con distintas opciones de Aliva, empresa experta en sistemas de fachadas ventiladas.

Las plantas se riegan por goteo, para optimizar el uso del agua y los paneles se pueden situar de diversa forma creando dibujos o estructuras en las fachadas.  Éstas ha sido pensadas para combinarse con otro producto de la empresa: Bionictile. Se trata de un azulejo porcelánico con la capacidad de destruir los óxidos de nitrógeno que hay en el aire, y combinado con la acciones de las plantas  consigue una importante acciones descontaminante en las ciudades.

Bionictile utiliza un diseño especial y un esmalte patentado que hacen reaccionar el NOx (oxidos de nitrógeno) con los rayos U.V. del sol y la humedad, convirtiendo el NOx en cantidades muy reducidas de nitratos, inertes e inocuos para la salud humana que pueden ser a su vez aprovechados por Lifewall como abono.  No necesita mantenimiento y según los ensayos realizados por la Universidad Politécnica de Valencia, parece capaz de hacer lo que promete.

Según las estimaciones de la empresa, utilizando Bionictile en 200 edificios, se descontaminaría un volumen equivalente a 2.638 millones de m3 de aire al año, o lo que es lo mismo, más de 400.000 personas podrían respirar aire limpio durante un año.

Si su acción se comprueba, aquí tenemos una forma más de librarnos de la contaminación que tanto daño nos hace, sobre todo en zonas superpobladas como las grandes ciudades.

Más información: Ceracasa