Lola es un nombre muy español, de los más españoles diría yo (o, por decirlo de otra forma, de los más tradicionales) aunque ciertamente no es un nombre sino una abreviación de Dolores, al igual que Pepe, Paco o Curro.  Precisamente por ese arraigo español el diseñador Vicente Soto ha nombrado así a su silla creada para la firma Capdell.

Haciendo un homenaje al diseño “Made in Spain” el diseñador ha creado una variación de éste modelo y lo ha vestido de faralaes en referencia a una de las culturas más conocidas en España. Su inequívoco acento cañí lo ponen los flecos que cuelgan del asiento, haciendo referencia a los mantones de manila. El tapizado puede ser en terciopelo negro o en lunares blancos sobre fondo rojo.

En cuanto a las características de la silla, tiene una estructura de madera de haya y asiento de espuma inyectada, el respaldo el flexible y desenfundable para poder lavar el tapizado. La base puede ser más ancha o más estrecha, y el respaldo también modifica levemente su tamaño, añadiendo en alguna variación los brazos.

Más información: Capdell

Vía: Dialogo.com