Por muy cuidadosos que queramos ser, cuando nos llenamos algún vaso de agua, leche, café o cualquier otro líquido, al final siempre derramamos un poco, ya sea porque somos patosos al cogerlo, porque lo hemos derramado al llenarlo, y por X motivos que a veces no comprendemos.

El hecho es que cuando levantamos el vaso ahí esta la mancha, y es que una mancha por ejemplo de café, queda muy antiestético y poco higiénico por lo que nos dirigimos rápidamente a limpiarla pero…. ¿y si en vez de ser sólo una mancha de café fueran muchas? ¿todas una mesa? El resultado puede ser hasta bonito.

El proceso de creación es muy sencillo: ensuciar. Aunque con algún que otro matiz que ahora os voy a contar. De momento esto es lo que necesitamos:

  • 1 mesa (pintada de blanco)
  • Yeso
  • 1 espátula
  • 1 lija de arena
  • Café
  • 1 platillo y un vaso de café (o una taza)
  • Sellador de madera en aerosol

Proceso:

Primero tenemos que conseguir una mesa blanca o hacer que nuestra mesa sea blanca. Dejamos que se seque bien, y luego preparamos el yeso según las instrucciones y lo dejamos más o menos líquido, algo así como una pintura o crema.

Comenzamos a colocarlo sobre la superficie de la mesa, extendiendo poco a poco con una espátula. Untamos una capa más o menos fina y dejamos que se seque. Una vez el yeso está seco le pasamos una lija de arena para que la superficie quede áspera, y retiramos el polvillo resultante con un paño húmedo.

A parte, disolvemos café o cogemos un poco que tengamos preparado y lo colocamos en un platillo. Cogemos un vaso de café o una taza y mojamos su base en el café. Poco a poco comenzamos a marcar toda la superficie de la mesa.

Una vez que toda la mesa esté manchada dejamos que el café se seque y por último protegemos la mesa pasando un sellador de madera. El preferible usar uno que venga en aerosol pues será más fácil de usar sobre la superficie manchada.

Vía: imujer.com

  • Francisco

    Hombre, no se que decirte, queda muy asqueroso…