Si eres un devorador/a nato de libros, si disfrutas viviendo las historias que lees, de viajar, de aprender, de navegar sin descanso entre letras y palabras; estoy segura que tu casa está repleta de libros que probablemente ya no sepas dónde ni como colocar.
Si tienes este problema, hoy, te propongo una solución sencilla y encantadora…

A todos los amantes de la lectura os gustaría contar con un gran espacio que pudiéramos convertir en una biblioteca de ensueño. Claro que, lo cierto es que en la mayoría de los casos los metros disponibles en nuestra vivienda lo impiden. Sin embargo, estoy segura que por pequeña que se a tu casa, siempre encontrarás un espacio, algún rincón que puedas destinar a esos momentos de lectura. No será necesario demasiado espacio: una esquina, el espacio desaprovechado bajo una ventana… ¡Elige tu rincón!

Una vez que tengas claro dónde estará tu rincón destinado a la evasión y la lectura, bastará que coloques en él una cómoda silla o sillón, una bonita alfombra, algunos detalles en la pared, una lámpara y… ¡tus libros! Aunque, al principio del post prometí ofrecerte una idea sencilla y encantadora para mantener tus libros a mano y ordenados sin que ocupen demasiado espacio. Lo prometido es deuda. He aquí la idea:

mesas auxiliares con libros

Se trata sencillamente de apilar los libros creando pequeñas y originales mesas auxiliares, de manera que podrás tener tus libros siempre a mano y además utilizarlos como mesa para la lámpara, la bandeja con el té o simplemente para colocar cualquier detalle, objeto o elemento decorativo.