Las mesas de centro, son muebles auxiliares que dan mucha comodidad, ya que sirven para depositar aquellos útiles y accesorios que necesitamos para estar cómodos, por ejemplo, el periódico, la taza cuando saboreamos un buen café, los vasos cuando estamos con las visitas… Una buena mesa de centro, ha de ser cómoda y funcional, por ejemplo, con un estante bajo, para con ello, dejar libros o alguna figura que mientras la usamos no nos molesta. Las hay también con taburetes a juego, los cuales, cuando no los necesitas, los introduces y no molestan para nada, quedando una mesa totalmente cuadrada, ordenada y elegante.

Estas mesas, sirven para tenerlo todo ordenado y conseguir un toque personal al ambiente del hogar.

Intenta siempre que vaya acorde al resto de los muebles, tanto en material como en color. El tamaño, también es importante, pues las que son demasiado grandes, solo consiguen ser una molestia. Colocadas delante del sofá, se convierten en muy auxiliares.

Si quieres seguir el aspecto decorativo, los útiles que pongas sobre ella, pueden ir a juego, por ejemplo, si tu sala donde está ubicada, es de color blanco con accesorios en azul, la mesa blanca, quedará perfecta con libros azules, situados debajo, en el estante. Esta misma idea, se puede variar con figuras en color azul y blanco, pero ten cuidado, no deposites figuras demasiado grandes que lo único que harían sería eclipsar la bonita mesa.

Un buen consejo, es que estas mesas, no deben sobrepasar la altura del sofá, pues de lo contrario, serían incómodas al inclinarte del sofá para dejar algún objeto.

Fuente: decora ilumina