Las imágenes del pasado vienen constantemente a mi mente cuando por casualidad me topo con utensilios, objetos o artículos que rememoran momentos y lugares que han quedado lejos en la línea del tiempo (si es que el tiempo es lineal) pero están aun muy cerca de mi corazón. Me sorprendo a mi misma cuando digo reconozco en otras vajillas la que mi madre solía usar a diario, o cuando por coincidencia en casa de alguna amiga usas los mismos individuales que se ponían donde mi abuela.

Cosas muy generales y de uso intenso son las que suelen hacer que piense en los míos y lo mucho que ha pasado entre nosotros. Uno de los utensilios que más fácil encuentro familiar en una casa es la tabla de picar porque, en contra de todas las predicciones del mercado y del deseo de los diseñadores industriales pro capitalistas, las de siempre, las gruesas y pesadas de madera, son la que aun se lleva. Eso se debe porque son las que dan mejores resultados y a la hora de cortar tomates lo que más nos gusta es que se pueda hacer bien.

Imagen 7

Hace poco conocí una propuesta que tal vez pueda hacerse un hueco entre el diseño tradicional, que nunca entrará en desuso, porque es sólido, duradero y generoso, además de que esta vez el diseño si está presente y mucho. La tabla para picar NAMBLE, de la casa de diseño A2, está fabricada en dura madera chapada, en la superficie, y acero inoxidable, en su base. El valor agregado de esta creación, además de lo estético, es que ha sido pensada ergonómicamente para facilitar los cortes y el almacenamiento. Mayor información en la página Web www.behance.net/a2inc