Seguiremos hablando de los diferentes mitos que se crearon alrededor de la cocina vinculados con la seguridad. Te invitamos a leer el artículo anterior en el que nos hemos referido al tema.

Existe un mito que asegura que cuando tenemos una mancha difícil de eliminar es necesario aplicar una cantidad mayor del producto de limpieza que estemos usando. Esto no es así, pensemos que incrementar la cantidad no significará que se aumentará el poder de limpieza.

Alrededor de la cocina
Fuente: Julian Rodriguez

Si tienes una superficie manchada lo mejor es, antes de colocar el producto, leer las instrucciones que vienen en el envase correctamente para asegurarte que estés usando el correcto, en ocasiones es necesario diluir el producto en agua o dejar un tiempo determinado de acción.

Algunos consideran que con solo limpiar las tablas de cortar con agua caliente y jabón es suficiente para evitar la propagación de bacterias y gérmenes. En algunos casos, por ejemplo, cuando estés preparando comidas con carne o mariscos crudos deberás limpiar toda la superficie muy bien. Así evitarás la transmisión de algunas enfermedades. En estas tablas nunca deberás cortar vegetales sin antes haberlas limpiado perfectamente.

Lo ideal sería tener una tabla para las carnes y otra para los vegetales y frutas. Una manera de reducir al máximo el riesgo de contaminación cruzada de bacterias y gérmenes.

Una investigación ha demostrado que el 46 por ciento de los fregaderos que fueron evaluados después de un estudio no pasaban las pruebas de higiene. No sólo basta pasar un trapo y una esponja con agua y jabón después de usarlos. Especialmente si pensamos que los trapos que se usan en la cocina fueron reprobados en un 90 por ciento.

Las esponjas y los trapos pueden ser, en ocasiones, los elementos que absorben bacterias y los trasmiten a otras superficies. Por eso lo ideal es utilizar toallas de papel y otros productos de limpieza para reducir la contaminación.