Los muebles que forman parte de la estructura del hogar, son una buena solución para los hogares de hoy en día. Son muebles que forman parte de la decoración, se interiorizan en ella, se integran dentro de las paredes  y pasan desapercibidos, consiguiendo así mayor espacio para el almacenaje del hogar. El ejemplo más típico, son los armarios empotrados, su aprovechamiento de cualquier hueco en la pared, los hacen muy útiles, evitan así el volumen y no ocupan ningún espacio, al contrario, igualan los huecos que pudieran existir en el habitación, a veces incluso hasta el techo, todavía más si los igualamos con el color del resto de las paredes y no tienen tiradores.

Los huecos de las escaleras, también son aprovechables. Los muebles a medida, se adaptan a estos rincones de la mejor forma posible.

En los dormitorios, se suele dar provecho a los cabezales. Las camas quedan integradas en el mueble y este ha de tener concordancia con el resto de la decoración.

Los tabiques que separan ambientes, pueden desaparecer y colocar estanterías huecas que realizarían la misma función, en la cual, se podrían colocar objetos. Un mayor espacio para colocar objetos, a la vez, que ejerce la función de separador. Para este tipo de muebles, se utiliza el pladur, la madera e incluso de obra, se pintan del color de la pared y queda integrada del todo, sin ocupar ningún espacio y ofreciendo almacenaje.

Otro mueble que se integra perfectamente en la pared, son las librerías de grandes dimensiones. Pintadas y empotradas, no suponen ningún protagonismo en la habitación.