La melamina es un material muy noble que se adapta a la perfección en diferentes ambientes, es muy usado para la confección de los muebles de cocina. Con el paso del tiempo se está volviendo más popular en esta estancia como consecuencia de tener un buen precio y otras ventajas más de las que hablaremos hoy.

Este material es fácil de mantener y limpiar, podrás encontrarlo en diferentes tonos y cumpliendo varias funciones.

Muebles de melamina
Fuente: Codelco

Este material está confeccionado por un aserrín prensado que se recubre de ambas caras con paneles impregnados con resinas melamínicas. Es elegido por miles de personas que realizan refacciones y remodelaciones en el hogar y en las oficinas. Puede resistir los cambios de temperatura y los ambientes húmedos. Esto sucede porque las superficies están totalmente cerradas y no tienen poros. Un material impermeable y muy resistente que podrás tener en cuenta para la elección de los muebles de cocina.

Otra de las ventajas de los muebles de melamina es que vienen en muchas texturas y colores, dentro de las texturas encontraremos las rugosas, lisas, mate o con brillo. En muchos casos tienen una superficie poli laminada que cuenta con bastante resistencia a la luz solar y a los diferentes materiales de limpieza que muchas veces son abrasivos. La superficie polilaminada ofrece ese brillo tan especial en nuestros muebles de cocina.

Este tipo de muebles pertenece a la categoría de muebles sintéticos, además de ser resistentes se adaptan a todas las necesidades. La melamina requiere de un mantenimiento bajo, limpiarla es fácil. Sólo bastará pasar un trapo suave o seco con algún producto de limpieza.

Se puede usar tanto en muebles como en repisas. Si la cocina es pequeña elige muebles de tonos claros, así no se saturará visualmente el lugar. Podrás combinarlos con el tono de los electrodomésticos, la cocina y la nevera.