Ahora con el “veranito” me  apetece ponerme un poco romántica y cariñosa. ¿Me acompañáis? Las noches veraniegas… son lo que quieras tener.  Una agradable brisa, una bonita vista y una perfecta e interesante compañía.

Así que para dar algo de encanto a este momento podemos ayudar, un poquito, con una buena y romántica decoración… creedme, no es necesario romperse la cabeza en el intento y vuestra compañía os lo agradecerá.

Hoy os presento cómo decorar unas sencillas velas para hacer de la estancia un lugar con encanto y bastante acogedor, sin necesidad de “tirar” del bolsillo.

Primero buscamos todos “esos” frascos de vidrio que tenemos guardados o simplemente vamos a tirar a la basura ¡Vamos a reciclarlos juntos dándoles un uso especial!

Una vez listos, bien limpios y secos llenamos los frascos, escogidos, con un poquito de arena -llenar menos de la mitad del frasco-

Luego, escogemos una vela  y la ubicamos clavada justo en el centro del frasco; deberemos poner una por frasco “arreglado”. Las velas van en función de vuestro gusto y del poder económico con el que contéis. Como opción, las hay de muchos tipos y colores bastante asequibles en tiendas del tipo bajo al chino.

Después cogemos pequeñas flores ya secas o bien las secamos, y hacemos pequeños ramilletes para la decoración. Estos ramilletes los ataremos con cuerda de cáñamo o algo parecido; una vez listos los ataremos alrededor del cuello de cada frasco… y ¡voilá! Las velas ya están listas, solo hace falta ubicarlas en sitios estratégicos. Por ejemplo en el jardín para una cena especial o quizás en la bañera para un baño de espuma.

Estos delicados frascos, de  toque algo rústico, encierran en ellos el espíritu romántico… de la pasión. Son muy sencillos de hacer y dan un toque genial ¿Probamos con ello?