Hay un momento de nuestra vida como padres en el que consideramos que un piso en el centro de la ciudad ya no es suficiente para nuestros hijos, aunque lo haya sido para nosotros en el pasado, antes de haber agrandado nuestra familia. Es ahí cuando cambiamos nuestra vida influída por la energía desbordante de la ciudad por la tranquilidad que puede ofrecer un barrio a las afueras, más familiar, tranquilo, seguro y en donde nuestros chicos puedan disfrutar más de su infancia. No nos cabe dudad de que un niño que crece con un jardín al lado de su ventana, con césped, árboles, flores y y arenal, tiene tardes envidiables de entretención lúdica y tendrá cuando sea mayor una mejor relación con su cuerpo y con el medioambiente.

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El jardín ideal para nuestros hijos, además de contar con los elementos naturales, debe estar acondicionado con algún amoblamiento adicional que incentive su imaginación, como un arenal, rocas redondeadas, un enano vigilante, lámparas de energía solar y un grifo con agua. Un accesorio que le daría una especial vida a el jardín sería un columpio, pero ya sabemos que hay que plantarlos en la tierra, y, si quisiéramos hacer una  barbacoa, tendríamos que desplantarlo para moverle y no nos parecería muy pertinente. Es un balancín portátil es lo que necesitamos y el diseñador británico BEN  WILSON lo ha creado para la casa de diseño BROOKS, uno del fabricantes de piezas para bicicletas más antiguos del mundo. Es portátil, liviano, la silla está ergonómicamente diseñada para no cansar a los chicos y además, esta forrada en piel. Sin duda, puede ser usada por los adultos. Mayor información en la página Web http://www.benwilsondesign.co.uk/