Suelo pintado a mano

En la decoración, recurrir a la pintura es una práctica de lo más habitual. Pintamos paredes, techos, muebles, los textiles del hogar, todo tipo de objetos, etc. Pero, ¿se te había ocurrido pintar el suelo?.

Si quieres cambiar por completo el aspecto de tu casa y tienes instalado un suelo de madera, pintarlo es una buena opción. Un poco de pintura te ayudará a conseguir un “lavado de cara”, aportando un aspecto completamente diferente a tu hogar. Pero lo mejor de esta técnica es que no necesitarás invertir grandes cantidades de dinero.

Para un acabado perfecto, lo mejor es que trabajes siempre con plantillas. Piensa muy bien qué acabado quieres y elige tu plantilla en base a ello.

Los diseños pueden ir desde simples cuadros o rombos para los que puedes utilizar dos tonos, hasta laboriosos y complicados patrones que conseguirán aportar vida a tu suelo.

Suelo pintado con cuadros o rombos

Pintando el suelo.

Bebes tener en cuenta que:

  • Debes seleccionar al menos un tinte más oscuro que la madera original, para que el contraste entre ambos tonos sea visible.
  • Es importante que la madera de tu suelo, antes de pintarlo se encuentre totalmente libre de cualquier tipo de barniz, protector, plastificante, etc.
  • Dependiendo de la plantilla que utilices, puede tender a moverse, si es necesario fíjala al suelo con cualquier tipo de cinta adhesiva.
  • Evita siempre el exceso de pintura. De esta manera evitarás que la pintura se cuele bajo la platilla y conseguirás un acabado mucho más perfecto.
  • Aplica siempre el número de manos de pintura necesarias para conseguir el acabado que quieres.
  • Por último, no olvides que para proteger y alargar la vida de la pintura y la madera debes aplicar algún tipo de protector: barniz, plastificante, etc.

Suelos pintados a mano con plantillas