Cuando pensamos que un objeto ya no puede tener más usos, de pronto descubrimos uno más y realmente sorprendente. Seguro que si tuviésemos que adivinar de qué material están hechos estos puff tardaríamos bastante tiempo e incluso no lo conseguiríamos.
Lo que vemos en la imagen no es otra cosa que colchones viejos con bases de diferentes sillas antiguas. El diseñador Frank Willems pensó en este proyecto cuando descubrió que los colchones no podían reciclarse ya que sus fibras atascaban las máquinas, con lo cual iban directamente al vertedero.
El pensó en darles un uso alternativo y así nació la colección Madam Rubens. Lo que él hace es unir los viejos colchones a unas patas viejas de silla y atar ambas partes con fuerza para que no se puedan separar. Todo esto se hace con la máxima higiene aplicando un spray higiénico que al mismo tiempo le confiere una gran resistencia a la estructura. Tras esto el siguiente paso es pintarla con colores vibrantes que son los que vemos en el resultado final.
En la web del autor se nos remite a una dirección personal del autor para saber más información, como por ejemplo el precio, que estimamos no será económico.
Más información: Frank Willems
Vía: Freshome