Buenos días! Todos sabemos que los colores estimulan nuestros sentidos, por eso es conveniente conocer la actividad que vamos a desarrollar en cada estancia, para elegir el color adecuado para cada una de ellas.
Aunque el dormitorio de cualquier persona es un espacio destinado especialmente al sueño y al descanso, lo es mucho más el dormitorio de los bebés, ya que la mayor parte de su tiempo durante los primeros meses de vida, la pasan tumbados, durmiendo.
Por eso no está de más que tratemos de adecuar la decoración de su habitación, para facilitarles la relajación y la inducción al sueño. Los colores pasteles como el beige, el lila, el rosa o el azul claro son colores suaves, que contribuirían a crear en la habitación un ambiente tranquilo y sedante.
El techo también deberá ser sometido a estudio ya que los bebés permanecen tumbados boca arriba durante muchas horas, por eso deberemos escoger colores que no sean excesivamente brillantes. Si nuestra decisión pasa por el color blanco, es aconsejable añadirle unas gotas del color que vayamos a utilizar en las paredes, para que tenga una cierta tendencia y pierda la brillantez de la pureza.
Las zonas de juego se caracterizan por ser espacios alegres y con grandes dosis de vitalidad, por esa razón es muy adecuado el uso de varios colores y en sus versiones más brillantes.
Sin embargo también hay casos en los que es aconsejable no abusar del color. En cuartos de juego en los que el mobiliario o los propios juegos destaquen por su tamaño y so color natural, es preferible optar por una base suave o el menos uniforme, que pase inadvertida a nuestros ojos, para no saturar la decoración.