A veces restaurar un mueble viejo es más sencillo de los que parece. No hace falta ser un experto restaurador para obtener un mueble nuevo y divertido, como este que vemos a continuación.

Los materiales utilizados son bien sencillos: cartulina, adhesivo (por ejemplo cola) y barniz.

Los pasos a seguir son muy sencillos. Compramos cartulina del color que queramos, una para hacer el fondo y otro para los dibujos.

Si seguimos el ejemplo de la imagen, tendremos que comprar cartulina roja para el fondo. La cortamos en pequeños trozos del mismo tamaño. Después, con la solución adecuada, pegamos todos los trozos en el muebles y dejamos secar.

Con la otra cartulina de color (en este caso naranjo o beige) hacemos las formas que vamos a pegar sobre la base roja y la pegamos con cuidado a mano.

Una vez que están las dos capas pegadas las dejamos secar y cubrimos con barniz de agua para protegerlos. Ya tenemos nuestro mueble restaurado.

Vía: Bien simple