Aunque no me gusta mucho el color de este aparador restaurado, he de decir que el mueble ha ganado con el cambio. Aquí podemos ver el antes y el después.

No es de los peores muebles que hemos vista en estas páginas, en el sentido de que no está ni demasiado viejo ni demasiado deteriorado, pero la restauración le ha dado un estilo totalmente diferente, sensación que se acrecienta sobre todo con el color y con los tiradores redondos que le aportan un aire más clásico.

Para conseguirlo, han quitado los tiradores antiguos, han lijado la pintura y han procedido a pintar, para fijar los nuevos tiradores en último lugar.

Vía: Design Sponge