La Asociación Española del Aluminio (AEA), que aglutina a más de 650 empresas del sector, se reunió ayer con el Ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, junto a representantes de las mayores compañías productoras y transformadoras de aluminio en España. Este encuentro, llevado a cabo en el marco de la Asamblea General de la AEA, tuvo como objetivo principal analizar la actual situación del sector del aluminio en Europa y expresar la creciente preocupación por los riesgos que amenazan tanto la seguridad de suministro como la competitividad industrial.
Durante la reunión, se abordaron los desafíos estratégicos que enfrenta la cadena de valor del aluminio en un contexto global marcado por la inestabilidad geopolítica y la dependencia de mercados externos. La AEA destacó la vulnerabilidad de la Unión Europea en el suministro de aluminio primario, evidenciada por cifras de Eurostat que señalan que en 2024 la UE-27 importó 5,82 millones de toneladas de este material, mientras que las exportaciones fueron de apenas 0,26 millones de toneladas, reflejando una alta dependencia del suministro externo.
Entre los principales temas abordados estuvo el impacto de la situación en Oriente Medio, donde la degradación de las condiciones ha provocado la interrupción de operaciones por parte de varios productores del Golfo Pérsico. La AEA alertó sobre la suspensión de rutas marítimas a través del Estrecho de Ormuz y la declaración de Fuerza Mayor por Aluminium Bahrain (ALBA), sugiriendo que estos factores suponen un riesgo extremo para más de seis millones de toneladas de capacidad de suministro de aluminio primario.
La situación es particularmente crítica para España, que importa casi el 23% de su aluminio primario del Golfo Pérsico. Además, las restricciones impuestas por el régimen sancionador a Rusia también han afectado considerablemente el suministro nacional, con 218.372 toneladas sujetas a prohibición o riesgo de interrupción, representando más del 32% de las importaciones españolas en este ámbito.
Felipe Quintá, presidente de la AEA, afirmó que «Europa no puede aspirar a una verdadera autonomía estratégica industrial mientras mantiene esta dependencia de mercados exteriores en tensión». Quintá subrayó la importancia de asegurar el acceso estable a materias primas estratégicas como el aluminio para preservar la capacidad industrial y el empleo.
Otro tema importante discutido fue el diseño del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM), que podría tener implicaciones en la competitividad de la industria transformadora del aluminio en Europa. Gonzalo de Olabarria, Secretario General de la AEA, advirtió sobre el riesgo de que este mecanismo incentive la triangulación comercial y genere competencia desleal, especialmente respecto al incremento de importaciones de aluminio ruso e iraní a través de Turquía.
La AEA instó a la adopción de medidas que fortalezcan la resiliencia industrial europea y garanticen un acceso competitivo a materias primas esenciales, evitando a su vez distorsiones regulatorias que podrían agravar la situación de la industria en España. La Asociación valoró positivamente la disposición del Ministro Hereu y su equipo para mantener un diálogo abierto y constructivo con el sector, subrayando la importancia de la colaboración entre todas las partes para encontrar soluciones que salvaguarden la competitividad y la seguridad de suministro del sector del aluminio en el país.



