Tengamos presente que el techo es la parte superior de la casa, su fin es el de proteger a las personas que viven en el hogar de las diferentes condiciones atmosféricas. Tiene la ventaja de ser muy resistente.

Pensemos que los techos para el hogar se encuentran expuestos a todos los peligros, desde la gran caída de agua que se genera en una tormenta hasta soportar los fuertes vientos. Si un techo es nuevo puede llegar a durar más de año, este tiempo variará dependiendo del uso que se le vaya a dar y de los materiales con los que se creo.

Techos para el hogar, diferentes estilos y materiales
Fuente: Truddy

La constitución de los techos dependerá de el lugar en donde se encuentre la casa y la manera en que se ira a construir. Si te encuentras en la ciudad seguramente encontrarás más variedad para construir tus techos, una excelente alternativa es construir un techo de tejas.

Otros materiales que sirven para construir los techos son el barro, fibra cemento, zinc, plástico, fibras sintéticas, vidrio. En las zonas rurales también se pueden encontrar techos construidos con hojas de palma, paja, la guada partida para crear canales y tablas de madera.

Los techos pueden ser a dos aguas o de una sola vertientes, de tres aguas, de cuatro aguas o cubiertas plegadas en forma de sierra. Algunos constructores prefieren las cubiertas compuestas o las cubiertas quebradas.

Diferentes partes del techo

Estructura o armazón: Se trata de la parte formada por elementos de madera o acero, tiene la función de aguantar su peso y el peso del techo. Además soporta las fuerzas externas como el viento y las personas que por diferentes motivos se suben en el techo para realizar alguna reparación.

Cubierta o techo: es la parte que se ajusta sobre la estructura. Puede ser de diferentes materiales. En algunos casos su construcción se realiza mediante un manto impermeable.

Anexos del techo: son las parte de la cubierta que son del mismo material, se usa para realizar los remates.