¿Una habitación extra en tu casa? La realidad es que no da más de sí. Imposible plantear en ella un cuarto de invitados o un lugar para que los niños jueguen a sus anchas. Y mucho menos contar con tu propio espacio donde realizar esas tareas de brico o manualidades que tanto te relajan. Ante esta evidencia, quizá la solución se encuentre en tu jardín y en la idea de optar por una caseta habitable. Tus futuros invitados están de suerte.

habitación extra
Fuente: uncrate

Tener una habitación extra ya no es un imposible. La clave es contar con un jardín como escenario donde montarla, sin necesidad de que sea un terreno XXL. La principal ventaja de las casetas habitables es que las hay de diferentes tamaños. Así será fácil dar con el modelo que mejor encaje en nuestro espacio exterior sin invadir al vecino. Después podremos convertirla en un lugar muy versátil. Y decorarla a nuestro aire, con el mismo estilo que hemos dado al resto de las estancias domésticas. Te cuento en qué consisten y qué posibilidades te ofrecen.

Tu habitación extra: un tamaño para tu jardín

Fuente: Leroy Merlin

Aprovechar el jardín para disponer de una habitación extra me parece una idea fantástica. Una de esas soluciones que nos puede sacar de más de un apuro. Por un lado, le da un nuevo uso al escenario más especial de la casa, nuestro pequeño oasis, con las plantas de exterior favoritas. Y por otro, suma un espacio muy cómodo a nuestra casa de una manera sencilla y funcional: mediante una caseta modular para hacer vida en ella.

Fuente: design-milk

Sin casi darnos cuenta, habremos logrado que nuestra vivienda crezca gracias a esa habitación extra. Y además sin que desentone en este espacio exterior tan personal, ya que los diseños de estas casetas son atemporales, que se integran fácilmente en las arquitecturas actuales. En realidad su imagen está más cerca de ser una minicasa que el tradicional módulo de madera con usos de jardinería. Leroy Merlin cuenta con casetas habitables que se ajustan a estas características. Están pensadas para ser una prolongación de nuestro hogar a todos los niveles. Es decir en su estilo decorativo, en sus acabados exteriores y en su confort interior. Tampoco las dimensiones de nuestro jardín deben preocuparnos porque hay modelos de hasta 21 metros cuadrados.

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El cuarto de invitados o por fin una pequeña biblioteca

Fuente: Webemy

Convertir esta habitación extra en lo que más nos apetezca es un plan doméstico muy tentador y novedoso. Son muchas las actividades y usos que podemos pensar para ella porque su interior es un espacio diáfano y lleno de luz natural gracias a sus ventanas.
Quizá la primera idea sea transformarla en una perfecta habitación de invitados, con todo lo necesario para que se sientan como en casa. Los muebles multiuso son una gran elección si ante todo buscamos no recargar la caseta.

Pero hay muchas más opciones que pueden funcionar en esta habitación extra recién llegada al hogar. Desde un despacho silencioso donde trabajar, al territorio para que los niños jueguen o estudien, en compañía de sus amigos. O tal vez ese espacio con el que siempre hemos soñado, exclusivamente por y para nuestros libros. Por fin una pequeña biblioteca donde almacenarlos y clasificarlos, jugando con librerías y estantes a medida. Una habitación extra multidisciplinar en mitad del jardín.

Su proyecto decorativo, a todo color

Fuente: Leroy Merlin

Otro aliciente de estas casetas habitables es que no hay límites a la hora de pensar cómo decorarlas. Lo cierto es que esta habitación extra puede lucir idéntico look al resto de los interiores domésticos si es lo que más nos apetece. ¿Por qué no? Continuar con su misma paleta cromática, escoger un estilo similar para el mobiliario, y vestirla con los detalles y complementos textiles que usamos para añadir personalidad.

Fuente: Leroy Merlin

Incluso atrevernos a decorar su fachada pintándola, para que resalte del jardín y gane fuerza visual. Una idea original es repetir el mismo tono en su interior, usándolo como el color dominante. Los naranjas y amarillos son cálidos y generan ambientes especialmente confortables y llenos de vitalidad.

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Confortables y perfectamente equipadas

Fuente: web Urbanist

Estos espacios independientes también garantizan un alto confort y un óptimo aislamiento. La idea es poderlos usarlos tanto en invierno como en verano. Al fin y al cabo están pensados como una habitación extra donde descansar o realizar otro tipo de actividades domésticas. Para lograrlo, muchas de estas casetas habitables apuestan en su fabricación por materiales ecológicos y reciclables.

Suelen montarse mediante paneles estructurados y lo habitual es que incorporen puertas y ventanas con perfilería de aluminio. Muy similares a las que podamos tener en casa. Por dentro, van perfectamente acabadas con todo lo imprescindible para hacer vida en ellas y decorarlas como más nos guste. Hay modelos con paredes y techos en yeso, pero también los hay revestidos por completo en madera. Y otros que ya vienen pintados, una opción comodísima para evitarnos esta parte de la decoración.

Fuente: Leroy Merlin

En realidad, no solo hay una habitación extra, sino muchas propuestas entre las que elegir. Cuanto más equipadas estén y más instalaciones traigan, más rápidamente podremos empezar a disfrutar de ella y diversificar sus actividades. Como las casetas habitables que se entregan con instalación eléctrica para fuentes LED. Y hasta con una pequeña cocina y sanitarios con griferías que ahorran agua. Si cuentas con un jardín en casa, no tienes excusa para empezar a disfrutar de tu habitación extra.
¿Eres uno de ellos?

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