Buenos días amigos! Hoy en Decoración 2.0 hablaremos sobre como colocar correctamente cualquier cuadro que nos guste. Piensa que los cuadros son detalles sensacionales para ambientar las estancias, pero en muchos casos los colocamos de manera errónea y no produce la sensación que debiera.

Por ello hoy nos gustaría darles algunos estupendos consejos que nos ayudarán muchísimo a la hora de poner un cuadro en nuestro hogar.

-Antes de colgar el cuadro, mide las dimensiones de la imagen y pásalas a un cartón con el que probar en distintos lugares haber donde queda mejor. Distinta altura, distintas paredes, distintos muebles… en definitiva hacer pruebas.

-Ten en cuenta la proporcionalidad de la imagen junto al tamaño de los muebles que se encuentran cerca de ella. El cuadro no debe dominar por encima del mueble, pero tampoco perderse. La mejor opción es que las líneas verticales del cuadro se queden ligeramente “dentro” del espacio del mueble. Esto se aplica a consolas, muebles bajos, sofás y sillones. Aquí tenéis un ejemplo gráfico:

-Nunca sobre cargar el ambiente. Nuestra hogar es una casa habitable en la que entre cuadro y cuadro debe haber un “colchón”, una parte libre de pared que debe ser proporcional al tamaño de la imagen. Esta regla ayudará a quien la siga a disfrutar mucho más de la imagen, mientras que la decoración de la casa en general transmitirá más armonía.

-La altura correcta para colocar un cuadro se tiene en cuenta tomando la media horizontal de dicho cuadro, o sea justo el centro horizontal del cuadro que quede a la altura de los ojos del observador. Esta regla se aplica tanto en un solo cuadro como a un conjunto de ellos.

Esta regla es estricta o más rigurosa con los cuadros de diseño clásico, siendo más flexible con cuadros de estilo moderno

-No colocar un cuadro al lado de un armario alto y tampoco colocar un cuadro por debajo de los 60 centímetros del suelo excepto cuando lo hagamos deliberadamente. En este caso utilizar cuadros de diseño moderno.

-Tener en cuenta la iluminación. Cuando un cuadro está bien iluminado, no excesivamente, si no con la luz adecuada, la imagen nos parece más espectacular y llama mucho más la atención que si está mal iluminado.