Seguro que en muchas casas podemos encontrar entre el ajuar de la cocina piezas que pertenecían a nuestras abuelas o madres, algunos quizás también tengan la misma estructura de cocina que ellas. En los estilos clásicos nos podemos inspirar y sacar a relucir una elegancia que hoy en día sigue siendo admirada.

Este es el estilo que han seguido a la hora de organizar esta cocina en New Jersey. Una cocina pensada especialmente para una familia a la que le gusta mucho cocinar.

Desde el primer vistazo vemos que son muchos los elementos descubiertos en ella, por lo que necesita de una buena organización para no parezca todo lo contrario. Baldas con vajilla, colgadores con sartenes junto a la campana extractora y una amplia isla independiente en el centro con una pequeña barra para poder tomar en ella pequeños platos.


Los tonos que encontramos en ella son el blanco en armarios y ajuar, el negro en complementos y en la superficie plana y, el marrón en marcos de puertas y ventanas. Unos colores que nunca defraudan y siempre dan un resultado muy elegante. Por eso son los acompañantes perfectos para el horno y fogones, un elemento nuevo pero siguiendo una premisas muy románticas, con elementos en dorado y más adornos. Me recuerda a uno de esos objetos que vemos en las fotografías del Titanic.


En una cocina familiar como esta no podía faltar una zona de pizarras y, esta es ni más ni menos que las puertas del frigorífico. Sobre ellas han colocado unas molduras que simulan a las resto del mobiliario y en la parte central aparece la zona de pizarra. Una forma diferente de no excluir un elemento tan agradecido como es la pizarra, en una cocina tan medida como esta.


En esta imagen vemos mejor la barra de la isla central de la cocina, pero también podemos ver al fondo un rincón con mesa y sofás que si sería donde la familia se sienta a comer a diario.

Una buena idea de inspiración clásica, adaptada para una cocina con mucha vida.

Fuente: House Beautiful