Las lámparas de araña son un elemento decorativo y de iluminación que hasta no hace mucho tiempo se adjudicaban casi por inercia a habitaciones, salones o comedores, pero nunca a espacios como la cocina o el baño. Sin embargo, los tiempos, las ideas, los gustos y las modas cambian…

Realmente una lámpara de araña es un complemento perfecto que se adapta a la perfección a cualquier tipo de ambiente, incluida la cocina. De hecho, no sólo se adapta sin problemas a cualquier espacio, sino también a cualquier estilo.

Cocina con lámpara de araña

Independientemente del estilo con el que hayas decorado tu cocina, no importa si es de estilo clásico, rústico, moderno, minimalista, retro… Si quieres darle un cambio espectacular sin grandes obras y sin grandes inversiones de dinero, te aconsejo que apuestes po una lámapara de araña. Creará impacto visual y se convertirá en el foco de atracción de las miradas.

Si te gustan los contrastes, no dudes en elegir elegir una lámpara de araña de un color que contraste con tu cocina: negro, rojo, con cristales de varios colores, etc. El impacto visual será aún mayor, si cabe. Si te decantas un poco más por la “discreción”, una lámpara de araña con cristales transparentes o con tulipas de colores suaves será perfecta.

Lo mejor de este tipo de lámpara es que no importa la que elijas o si es demasiado llamativa o no, al final siempre aporta un toque de elegancia, oiginalidad y distinción a la cocina.

Las lámparas de araña, en general son elementos ideales para incorporar un guiño de elegancia y sofisticación a cualquier lugar o estancia de la casa. Sin embargo, lo que consigue este tipo de lámparas en estancias como la cocina es un efecto original, que muestra una marcada personalidad de los habitantes de la casa y sobre todo, crea un ambiente realmente encantador.