6 consejos para minimizar la contaminación acústica en el hogar

Está comprobado que el ruido tiene efectos negativos sobre la salud de las personas. Una exposición prolongada puede perjudicar a nuestra audición. El ruido también afecta a la calidad del sueño, el rendimiento y la concentración, entre otras muchas cosas.

Debido a todo esto, resulta de vital importancia reducir el ruido en nuestro hogar, la cuestión es ¿por dónde empezar? Para dar solución a esta cuestión, hoy compartimos con vosotros una serie de sencillos consejos y trucos que os ayudarán a alcanzar ese bienestar tan buscado.

Soluciones de diseño fáciles y útiles para bloquear el sonido

Veamos a continuación algunos consejos que pueden ayudarnos a reducir la incidencia del sonido en nuestros hogares.

Cubrir las superficies para absorber el ruido

Cubrir las superficies duras o rellenar los espacios vacíos es una forma fácil y segura de reducir los niveles de ruido. Una alfombra de algodón tejida a mano con un dibujo sutil puede añadir un toque elegante y encantador. La alfombra mullida proporciona confort y la de estilo persa con motivos florales ofrece un toque más clásico. Para las opciones más ecológicas, las de yute pueden ser otra opción. La moqueta es otra alternativa que puede amortiguar el ruido procedente del piso de abajo.

Insonorización decorativa

El aislamiento de paredes, ventanas y puertas es clave para reducir el ruido. A falta de un proyecto de aislamiento completo, un simple burlete puede ayudarte a reducir el ruido. En cuanto a la insonorización decorativa, el papel pintado, y las cortinas no sólo pueden cambiar el aspecto de una habitación, sino que también tiene un gran impacto en la reducción del ruido, especialmente si las ventanas son finas. Elige un estilo que se adapte a tu gusto decorativo (persiana veneciana, cortina suave y clásica, cortinas de terciopelo grueso…). Además de los suelos y las ventanas, se pueden incorporar telas bonitas para el resto de la casa. Por ejemplo, colgar una alfombra decorativa estampada en la pared, o unos cuantos cuadros que todavía están sin colocar.

Combinar comodidad y practicidad

Los muebles también funcionan como un aislante natural, y la colocación estratégica de sillas y sofás puede suavizar definitivamente los efectos del ruido exterior. Se puede instalar un armario o una estantería alta para la pared compartida con el vecino para parar el impacto del ruido. Optar por un sofá totalmente acolchado en lugar de un modelo formal o liso, también ayuda ya que todo lo que es acolchado y cómodo absorberá el ruido entrante.

Dividir el espacio

Si vivimos en un espacio abierto, es útil dividirlo en pequeños rincones. Se pueden colgar cortinas que se extiendan por la habitación o colocar estratégicamente plantas grandes para crear zonas separadas. Las plantas no sólo desvían y refractan el ruido, sino que además limpian el aire: es un beneficio para la salud.

Buscar la eficiencia energética

Los electrodomésticos y aparatos de climatización también contribuyen a la contaminación acústica. Los que son energéticamente eficientes son más silenciosos y, además de ahorrar en casa, contribuimos activamente a la sostenibilidad del planeta.

Reforma

En algunos casos, la estructura de la casa es la culpable del mal aislamiento acústico y las medidas anteriores pueden no ser suficientes. En este caso cambiar las ventanas por unas de doble acristalamiento, instalar persianas o una espuma de poliuretano en paredes y techo pueden ser algunas de las soluciones.

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