Por su densidad, el poliuretano es perfecto para proteger tu casa de las lluvias, a la vez que funciona como aislante térmico; quien diría que nació de un accidente químico.

Si bien son esporádicas, las lluvias suelen causar algunos daños, sobre todo en los techos de los hogares que no cuentan con una impermeabilización adecuada, lo que también puede significar perdidas dentro del hogar por el agua infiltrada.

La cultura de la prevención es lo ideal: pese a que son pocas veces las que llega a llover, es importante hacer una buena inversión para proteger nuestros hogares, así dormiremos tranquilos en temporada de lluvias.

El poliuretano, cuenta con dos componentes: a nivel químico, se les conoce como poliol e isocianato, uno  es un espumante y el otro un catalizador, al unirse forman el poliuretano, que se caracteriza por su densidad y dureza.

Esta sustancia no absorbe ni una gota de agua, gracias a que sus celdas internas están completamente cerradas, como una especie de esferas estrechamente unidas; como aislante, lo distinguen su alta resistencia física y térmica.

Gracias a la aplicación de poliuretano en techos, se logra establecer una barrera contra las inclemencias del clima como el calor, frio, ruido, lluvia o viento; al quedar adherido en una sola pieza, protege los techos y muros contra huracanes y terremotos.