Hoy les traigo esta cocina de estilo escandinavo que me gusta por su luminosidad y gran espacio. Han inundado de blanco todo el espacio lo que amplía aún más el ambiente. Hay una buena combinación de muebles en la decoración. Esas sillas clásicas de madera al lado de los asientos blancos crean una estética informal y rompen la uniformidad del conjunto. El contraste entre blanco y caoba de las baldas y la encimera de la isla crean un espacio cálido y casero.

Las botellas y las especias están al alcance de la mano, cosa que yo valoro mucho en una cocina y el espacio superior entre las neveras y las alacenas es un buen sitio para poner libros de cocina o lo que se nos ocurra. Veo muchísimos cajones amplios con buenos tiradores, cómodos para colgar paños y para abrir rápidamente cuando una está inmersa en el fragor de las elaboraciones culinarias.

Ni qué hablar del hermoso suelo de tarima lustrada, a mí me da la sensación de vivir en un ambiente sano y cercano a la naturaleza.

 

Los armarios y la mesa de trabajo son de Myresjökök.