sábado, enero 10, 2026
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Prisma Safor: Estrategias Innovadoras para Gestionar Escombros de Obra en 2026

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Silvia Pastor

La gestión adecuada de los residuos de construcción y demolición (RCD), a menudo denominados escombros de obra, se ha convertido en una prioridad para las autoridades en España. Con un incremento en los controles y sanciones, tanto individuos como empresas deben informarse adecuadamente sobre las opciones legales para deshacerse de estos materiales y evitar multas considerables.

Una simple reforma doméstica puede llegar a generar entre 200 y 500 kilos de escombros, cuyo vertido incontrolado no solo daña el entorno urbano y natural, sino que también dificulta el avance hacia una economía circular. Este concepto busca minimizar el desperdicio y promover la reutilización de materiales. Las normativas actuales demandan que estos residuos sean gestionados en instalaciones autorizadas donde puedan ser reciclados o reutilizados de manera adecuada.

Las multas por una gestión inadecuada de los escombros pueden variar entre 600 y 3.000 euros, dependiendo de la gravedad de la infracción. Por esta razón, es crucial estar bien informado sobre las opciones disponibles para un desecho responsable y legal de los residuos generados durante las obras.

Una solución práctica es alquilar contenedores para escombros. Estos contenedores, que requieren autorización municipal si se colocan en espacios públicos, ayudan a mantener limpia la zona de trabajo y aseguran que los escombros se lleven a un lugar autorizado para su tratamiento adecuado. Este servicio generalmente incluye el alquiler del contenedor, así como la recogida y el transporte a una planta de reciclaje.

Es fundamental destacar que los escombros no deben depositarse en contenedores de basura doméstica, ya que requieren un tratamiento específico que no puede llevarse a cabo en contenedores urbanos estándar. Por ello, alquilar contenedores se presenta como una opción económica y legal que se adapta a las necesidades de diferentes tipos de obras.

Entre los residuos que pueden depositarse en estos contenedores se encuentran cemento, ladrillos, yeso, cerámica y restos de madera. Sin embargo, ciertos materiales peligrosos, como el amianto o pinturas con disolventes, requieren una gestión especializada. Es esencial consultar las condiciones antes de deshacerse de ellos.

Para evitar sanciones, es recomendable seguir una serie de buenas prácticas. Solicitar la licencia municipal correspondiente, elegir el tamaño adecuado del contenedor y trabajar solamente con gestores de residuos autorizados son algunos de los pasos a considerar. Cumpliendo con la normativa, no solo se protege el medio ambiente, sino que también se puede ahorrar dinero.

Gestionar adecuadamente los escombros no es solamente un deber, sino un compromiso con la sostenibilidad. Servicios de alquiler de contenedores, como los ofrecidos por Prisma Safor en Gandia, son vitales para facilitar este proceso. Esta empresa local asegura un servicio de calidad que cumple con las normativas medioambientales, priorizando la prevención y el reciclaje, y contribuyendo a un modelo de construcción más responsable.

Desenchufar para ahorrar luz puede salir caro: los aparatos que conviene dejar en standby

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En muchas casas se repite el mismo gesto: antes de irse a dormir —o antes de unas vacaciones— se apagan regletas y se desenchufa “todo lo que no haga falta”. La intención es lógica: reducir el llamado consumo fantasma, esa electricidad que se va en pequeños pilotos, relojes, fuentes de alimentación y equipos que permanecen en espera.

El problema es que no todos los dispositivos se llevan bien con los cortes de corriente frecuentes. En algunos casos, desenchufar a diario no es una “medida de ahorro”, sino una rutina que multiplica molestias, provoca pérdidas de configuración o interrumpe procesos internos diseñados para ejecutarse precisamente cuando el aparato parece apagado.

Y ahí está la clave: standby no siempre significa inactividad.

El “consumo fantasma” existe… pero no todo compensa

El consumo en espera es real y puede sumar, especialmente si en casa hay muchos aparatos conectados 24/7. Algunas estimaciones divulgativas en España sitúan el impacto del standby en un porcentaje relevante del gasto eléctrico del hogar, lo bastante como para justificar medidas inteligentes (regletas con interruptor, temporizadores, enchufes inteligentes, etc.).

Sin embargo, intentar “rascar” ahorro desconectando indiscriminadamente puede salir peor: hay aparatos cuyo funcionamiento, durabilidad o mantenimiento depende de permanecer conectados, aunque no estén “encendidos” como tal.

Los dispositivos que no conviene desenchufar habitualmente

1) Nevera y congelador: por seguridad alimentaria (y por salud del propio equipo)

Aquí no hay debate: frigorífico y congelador están diseñados para mantener una cadena de frío estable. Cortar corriente rompe esa continuidad, favorece la condensación, puede generar olores y obliga a un esfuerzo mayor cuando vuelven a arrancar. Además, en ausencias largas, lo sensato no es “desenchufar y ya”, sino vaciar, limpiar y dejar puertas entreabiertas si se pretende apagar por completo.

2) Router y equipos de red: menos ahorro, más problemas

Apagar el router por rutina puede parecer una buena idea, pero normalmente el ahorro es pequeño frente al impacto: pérdida de conectividad para domótica, cámaras, alarmas, copias de seguridad, servicios en remoto o actualizaciones que se ejecutan en horarios de baja demanda. Si el objetivo es descansar por la noche, suele ser más eficaz programar el WiFi (no siempre el router completo) o usar horarios en el propio equipo.

3) Televisores OLED: “apagado” no siempre es apagado

En OLED, el riesgo no es teórico. Muchos modelos realizan tareas internas para mantener la uniformidad del panel y mitigar la retención de imagen. Por ejemplo, Sony explica en sus manuales que el “panel refresh” se ejecuta automáticamente tras usos prolongados, que puede tardar alrededor de una hora, y que además algunas funciones requieren que el televisor permanezca en standby para funcionar correctamente.

Traducción práctica: si se desenchufa sistemáticamente la tele OLED tras verla, se pueden interrumpir procesos pensados para cuidar el panel a largo plazo.

4) Lavadora y lavavajillas modernos: electrónica, memoria y sensores

Los electrodomésticos actuales dependen mucho de electrónica: placas, sensores, calibraciones, relojes internos y programas. Cortar corriente de forma habitual no suele “romperlos” de inmediato, pero sí puede provocar:

  • pérdida de hora/programaciones,
  • reinicios frecuentes del sistema,
  • comportamientos erráticos tras reconexiones,
  • y más estrés eléctrico acumulado que no aporta beneficios reales.

Si se quiere evitar standby en estos equipos, es mejor hacerlo de forma puntual, no como hábito diario.

5) Hornos y placas de inducción: mejor no convertirlo en rutina

No es tanto porque “tengan que estar enchufados”, sino porque suelen estar conectados a líneas dedicadas y no están pensados para que el usuario esté quitando y poniendo corriente. Si la idea es ahorrar, el margen no suele justificar manipular conexiones difíciles de acceder.

Qué sí conviene desenchufar (y cuándo)

Para ahorrar de forma sensata, el foco suele estar en aparatos de ocio o cargadores que pasan horas conectados sin necesidad:

  • cargadores sin uso,
  • equipos de sonido antiguos en standby permanente,
  • consolas y decodificadores si no se usan a diario,
  • pequeñas fuentes de alimentación (lámparas LED con transformador, por ejemplo),
  • impresoras domésticas si se usan ocasionalmente.

La regla útil es simple: desenchufar lo que no tenga “mantenimiento” interno, ni funciones críticas, ni necesidad de estar operativo.

El enfoque que más suele funcionar: regletas y programación

Si el objetivo es reducir el consumo fantasma sin jugar a la ruleta con electrodomésticos delicados, hay tres estrategias que suelen dar mejor resultado:

  1. Regletas con interruptor para el “rincón multimedia” (TV no OLED, consola, barra de sonido, reproductores…).
  2. Enchufes inteligentes para programar horarios sin desenchufar manualmente.
  3. Ajustes internos: muchos routers permiten desactivar WiFi por franjas horarias sin cortar alimentación.

Preguntas frecuentes

¿El “consumo fantasma” realmente se nota en la factura?

Puede notarse, sobre todo si hay muchos equipos en standby permanente. El impacto varía según hábitos y número de dispositivos, pero suele compensar actuar sobre electrónica de ocio y cargadores, más que sobre grandes electrodomésticos.

¿Por qué una TV OLED no debería desenchufarse siempre?

Porque algunos modelos ejecutan rutinas automáticas de mantenimiento del panel en standby (como el “panel refresh”) tras usos prolongados, y el propio fabricante avisa de que hay funciones que requieren permanecer en standby.

¿Qué pasa si desenchufo el router cada noche?

Normalmente no se “estropea”, pero sí puede afectar a servicios que dependen de estar siempre conectados (domótica, cámaras, acceso remoto) y a procesos automáticos que se ejecutan en horas valle. Si el objetivo es dormir mejor, suele ser preferible programar el WiFi en lugar de cortar corriente.

¿Cómo ahorrar sin desenchufar media casa?

La combinación más efectiva suele ser: regletas con interruptor para ocio, enchufes inteligentes con horarios y revisar cargadores o aparatos en standby innecesario. Así se recorta el gasto sin interferir en el funcionamiento normal de los equipos.

El truco sencillo para vestir la mesa: 6 vasos verde italiano por menos de 3 €

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En decoración, no siempre hacen falta grandes cambios para notar un “antes y después”. A veces, basta con renovar un detalle que se usa todos los días y que, sin darnos cuenta, marca el tono de la mesa: los vasos. Esta oferta pone el foco precisamente ahí, con un set de 6 vasos de vidrio Bormioli Rocco de 26 cl en verde, un color que encaja sorprendentemente bien con estilos muy distintos, desde lo mediterráneo hasta lo nórdico.

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Un verde que suma sin robar protagonismo

El vidrio coloreado tiene algo especial: aporta personalidad sin necesidad de estampados ni formas recargadas. En este caso, el verde funciona como un acento decorativo que “levanta” la mesa incluso con una vajilla blanca básica. Es el tipo de pieza que queda igual de bien con:

  • Manteles de lino crudo o beige (look natural).
  • Vajilla blanca minimalista (contraste limpio).
  • Cerámica artesanal (ambiente cálido y orgánico).
  • Cristalería mezclada estilo “mesa relajada” (tendencia muy actual).

Para quien busca un gesto fácil, cambiar vasos transparentes por vidrio con tono es una de esas decisiones que se notan en fotos… y en persona.

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Tamaño práctico y estética equilibrada

Los 26 cl son una capacidad muy “de casa”: ni vasos enormes que ocupan media mano, ni tamaños pequeños que obligan a rellenar cada dos sorbos. Esto ayuda a que la mesa se vea más ordenada, porque el vaso no “compite” con el plato o los centros de mesa.

Además, este tipo de formato es muy agradecido para:

  • Agua y refrescos.
  • Zumos y bebidas con hielo.
  • Batidos.
  • Postres presentados en vaso (yogur con fruta, crema, etc.).

Cuando una pieza es bonita pero también práctica, tiene más posibilidades de quedarse en la rutina, que al final es lo que cuenta.

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La cristalería como recurso decorativo (sin gastar de más)

En revistas y cuentas de interiorismo se repite un patrón: mesas sencillas pero con un elemento con intención. A veces es una servilleta de color, otras un bajoplato, y muchas veces es la cristalería. Porque el cristal capta la luz, y cuando tiene color, la mesa gana profundidad.

Estos vasos tienen ese efecto: no hace falta montar una puesta en escena. Con un plato blanco, cubertería normal y estos vasos, la mesa ya parece más cuidada. Y si además se combinan con:

  • Jarras transparentes o verdes.
  • Velas blancas o en tonos oliva.
  • Un centro de ramas verdes (eucalipto, olivo, romero).

… el conjunto queda redondo, sin esfuerzo.

Material pensado para el día a día

La decoración no debería estar reñida con la vida real. Este set está orientado al uso cotidiano: son aptos para lavavajillas, y el fabricante destaca que están libres de cadmio y plomo, algo importante cuando hablamos de cristalería que se utiliza a diario.

Este enfoque “bonito pero usable” es lo que convierte la cristalería en una compra inteligente: no se queda para “cuando vienen invitados”, sino que mejora la experiencia todos los días.

Por qué esta oferta llama la atención

Lo llamativo aquí es el equilibrio entre estética y precio. Un pack de 6 unidades por una cifra tan baja es el tipo de compra que encaja como:

  • Renovación rápida para empezar el año con mesa nueva.
  • Complemento para una vajilla recién comprada.
  • “Kit de estilo” para un piso de alquiler.
  • Detalle práctico para regalar (sin parecer un regalo frío).

Y como suele pasar con estas oportunidades, el atractivo está en que no exige compromiso: es una mejora pequeña, visible y útil.


Preguntas frecuentes

¿Estos vasos encajan con una decoración moderna o son más clásicos?
Encajan muy bien en ambos mundos: el vidrio verde funciona como acento tanto en mesas minimalistas como en ambientes más cálidos y tradicionales.

¿Qué capacidad tienen y para qué se usan mejor?
Son de 26 cl, ideales para agua, refrescos, zumos y también para postres presentados en vaso.

¿Se pueden lavar en lavavajillas sin estropearse?
Sí, están indicados como aptos para lavavajillas, pensados para uso diario.

¿Qué aporta el vidrio verde a la mesa frente al transparente?
Aporta un toque decorativo inmediato, crea contraste con vajillas neutras y da sensación de mesa más “vestida” sin necesidad de más elementos.

vía: Vasos Italianos de diseño

Bosch X-Line Titanio (70 piezas): el maletín “para todo” del bricolaje doméstico por 17,99 €

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Hay compras que no se hacen por capricho, sino por necesidad. Un día toca colgar un cuadro y falta la broca adecuada. Otro, montar un mueble y las puntas no encajan. Y cuando por fin aparece el maletín “completo”, suele llegar tarde o con piezas de dudosa calidad. Por eso, cuando una marca como Bosch coloca un set de iniciación bien surtido a precio de oportunidad, el interés se entiende solo: es el tipo de kit que resuelve el 80 % de los pequeños trabajos de casa sin complicarse.

En ese contexto se está moviendo el Bosch X-Line Titanio, un maletín de 70 piezas orientado a tareas de taladrado y atornillado en el hogar, el taller o el garaje. La oferta destacada lo sitúa en 17,99 €, con un descuento anunciado del 38 %. Dicho de forma simple: una inversión pequeña para tener en un solo estuche lo básico para perforar y atornillar con orden y sin improvisaciones.

Rebajas
Bosch 70 uds. Set de brocas y puntas de atornillar X-Line de titanio (para madera, mampostería y...
  • Las brocas para metal con recubrimiento de nitruro de titanio se caracterizan por una larga vida útil y una elevada resistencia
  • Permiten perforar de forma rápida y limpia en los metales más diversos, plexiglás y plásticos duros (no son adecuadas para aluminio)
  • Brocas para piedra duraderas y reforzadas con metal duro
  • Brocas estándar para madera y brocas fresadoras planas con recubrimiento de nitruro de titanio, para una elevada velocidad de corte y orificios limpios y precisos en madera
  • Puntas de atornillar para todos los tipos convencionales de cabezas de tornillo y llaves de vaso

Un set pensado para lo que pasa de verdad en casa

Este tipo de maletines triunfa por una razón muy cotidiana: en una vivienda normal se toca madera, pared y metal más veces de las que se cree. Desde apretar un tornillo flojo hasta hacer un agujero para una balda, pasando por arreglos rápidos en el trastero o el garaje. El Bosch X-Line Titanio se plantea como un kit “de fondo de armario”, con piezas para cubrir materiales habituales y tornillería común.

Según la descripción del fabricante, el set combina brocas para metal con recubrimiento de nitruro de titanio (TiN) —orientadas a mayor vida útil y resistencia—, brocas para mampostería reforzadas con metal duro (carburo), y brocas para madera, incluyendo brocas fresadoras planas también con recubrimiento TiN para un corte más rápido y orificios limpios y precisos. Un detalle importante: las brocas para metal con recubrimiento TiN están indicadas para diversos metales, plexiglás y plásticos duros, pero no son adecuadas para aluminio.

Ese matiz, que a veces se pasa por alto, es precisamente el tipo de información que marca la diferencia cuando se compra un kit para “usar sin pensar”: no todo vale para todo, y un maletín bueno es el que lo deja claro.

Maletín Bosch X-Line Titanio: brocas para madera, pared y metal + puntas de atornillar 

Lo que incluye: taladrar, atornillar, medir y rematar

Más allá de las brocas, el set incorpora puntas de atornillar para la mayoría de tamaños y tipos de tornillo habituales. Es decir, lo típico que aparece en cualquier montaje doméstico: Phillips, Pozidriv, ranura (plano), Torx y formatos hexagonales, entre otros. Además, algunas fichas de producto describen que el maletín suma llaves de vaso, adaptador para vasos y una cinta métrica para mediciones rápidas, lo que convierte el conjunto en algo más práctico para montajes y pequeñas instalaciones.

Bosch X-Line Titanio (70 piezas): el maletín “para todo” del bricolaje doméstico por 17,99 € 1
Bosch X-Line Titanio (70 piezas): el maletín “para todo” del bricolaje doméstico por 17,99 € 4

El estuche, por su parte, está pensado para mantener cada pieza localizada, algo que parece menor hasta que se pierde una broca de 6 mm justo cuando más falta hace. En bricolaje, el orden también es una herramienta.

Por qué el recubrimiento “titanio” es un argumento real

En muchos kits baratos, el problema aparece pronto: brocas que pierden filo, puntas que se redondean y un maletín que acaba siendo “de emergencia” más que de uso habitual. El punto fuerte del X-Line Titanio es que parte de su juego de brocas incorpora recubrimiento TiN, un acabado habitual para mejorar resistencia y durabilidad en brocas de metal y madera dentro de este tipo de sets.

Traducido a uso doméstico: no significa que sea indestructible, pero sí apunta a una herramienta más consistente para tareas repetidas (colocar estores, montar estanterías, fijar soportes, etc.), siempre que se use con sentido común: velocidad adecuada, presión correcta y broca apropiada para el material.

A quién le encaja este maletín

Este tipo de set suele ser especialmente útil para:

  • Quien se muda o monta casa y necesita un kit “de arranque” para montajes y fijaciones.
  • Usuarios de taladro/atornillador que quieren brocas y puntas variadas sin comprarlas por separado.
  • Bricolaje ocasional, donde se busca resolver tareas comunes sin invertir en maletines profesionales más caros.
  • Regalo práctico: para alguien que siempre está arreglando cosas, o para el típico “hace falta una broca y no hay”.

Y ahí es donde el precio juega su papel. Un set de 70 piezas con esta variedad, cuando se sitúa en 17,99 €, se convierte en una compra fácil de justificar: no promete convertir a nadie en profesional, pero sí evita muchos viajes innecesarios a la ferretería.

Bosch X-Line Titanio 70 piezas: kit básico para taladro y atornillador 

Preguntas frecuentes

¿Para qué sirve un set Bosch X-Line Titanio de 70 piezas en casa?

Para trabajos habituales de bricolaje: taladrar en pared, madera o metal (según la broca), atornillar en montajes de muebles, colgar estanterías y realizar pequeñas reparaciones con diferentes tipos de puntas.

¿Qué broca se usa para pared, madera y metal en un kit mixto?

Normalmente se distingue por tipo: brocas de mampostería (pared) con punta de carburo, brocas específicas para madera y brocas para metal (en este caso con recubrimiento TiN). Elegir la correcta evita roturas y mejora el acabado.

¿El “titanio” significa que perfora cualquier metal?

No. El recubrimiento TiN busca aumentar durabilidad y rendimiento, pero hay límites: por ejemplo, las brocas TiN de este set se indican para varios metales y materiales duros como plexiglás, pero no se recomiendan para aluminio.

¿Es un buen maletín para empezar con un taladro/atornillador en casa?

Sí, porque reúne variedad de brocas y puntas para los usos más comunes, además de accesorios prácticos como medición y adaptadores, todo en un estuche organizado.

La casa “smart” también se decora: cómo integrar robots, altavoces y cámaras sin convertir tu hogar en un escaparate de datos

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Durante años, la domótica se vendió como una promesa de comodidad: suelos limpios sin esfuerzo, música por voz, vigilancia desde el móvil y rutinas automáticas que hacen que la casa “se anticipe”. Pero en 2025, el hogar inteligente ya no es solo un tema de tecnología: también influye en cómo se vive, cómo se percibe un espacio… y en algo que cada vez preocupa más en estilo de vida: la privacidad.

Porque sí, un robot aspirador puede ser tan “decorativo” como un jarrón bien elegido si se integra con criterio. Y un altavoz inteligente puede encajar en un salón minimalista sin que parezca un gadget fuera de lugar. El problema llega cuando esos dispositivos no solo se integran en la estética, sino también en la rutina diaria de la casa… recopilando información sobre el espacio y los hábitos.

La buena noticia: se puede tener una casa bonita, funcional y conectada sin renunciar a un mínimo de control.

El robot aspirador ya es parte del mobiliario (aunque no lo parezca)

En muchos hogares, el robot aspirador se ha convertido en un “habitante” más. Vive en una base de carga, suele estar a la vista y condiciona incluso decisiones pequeñas de decoración: alfombras con flecos que se enganchan, sillas con patas complicadas, cables sueltos o zonas demasiado saturadas de objetos.

Desde el punto de vista estético, hay tres enfoques que funcionan especialmente bien:

  • Integración invisible: base de carga dentro de un mueble con ventilación (importante) o en un hueco bajo consola, para que no “rompa” el conjunto del salón.
  • Rincón funcional: colocar la base junto a un armario de entrada o lavadero, como si fuese otro punto de servicio del hogar.
  • Diseño como elemento neutro: elegir modelos en blanco o negro mate y ubicar la base en una pared “tranquila”, evitando que compita con piezas protagonistas (cuadros, lámparas, plantas grandes).

Hasta aquí, todo bien. El detalle que casi nadie contempla al decorar es el otro: muchos robots crean mapas de la vivienda para limpiar mejor. Es práctico, pero también implica que el plano del hogar y patrones de uso pueden terminar vinculados a una cuenta y a un servicio.

En un medio de decoración, esto se traduce en una idea sencilla: si un dispositivo “aprende” tu casa, conviene decidir qué parte de ese aprendizaje se queda en casa y qué parte sale fuera.

Altavoces inteligentes: el objeto que cambia cómo suena un hogar

Un altavoz inteligente es, por definición, un elemento “ambiental”. Está para reproducir música, controlar luces, temporizadores o escenas. Y por eso mismo, su colocación no es solo estética: afecta a la acústica y a la convivencia.

Claves de estilo (y de sentido común):

  • Evitar colocarlos en espacios íntimos si no es imprescindible: dormitorio, despacho de trabajo sensible, habitación infantil.
  • Ubicarlos en zonas sociales (salón, cocina) pero con criterio: lejos del televisor para evitar interferencias, y cerca de una pared que ayude a proyectar sonido.
  • Elegir acabados que dialoguen con el entorno: textiles neutros en salones cálidos, acabados sobrios en espacios industriales, formatos compactos para estanterías.

La parte menos decorativa es la más importante: estos dispositivos funcionan con micrófonos, y la experiencia suele mejorar cuanto más “escuchan” y más se integran con servicios. Si la casa es tu refugio, es lógico querer que lo sea también en términos de datos.

Aquí la recomendación no es paranoica: es doméstica. Igual que se decide si una lámpara da demasiada luz fría, conviene revisar:

  • qué opciones de historial de voz existen,
  • si se puede desactivar el micrófono cuando no se usa,
  • y si el dispositivo permite control local en ciertas funciones.

Cámaras conectadas: seguridad sí, pero sin convertir tu casa en un plató

El auge de cámaras interiores y timbres con vídeo ha cambiado la estética de entradas, pasillos y estancias. También ha cambiado el concepto de seguridad: ya no es solo una cerradura, es un sistema.

Desde un enfoque de hogar y estilo, conviene evitar dos extremos:

  • cámaras muy visibles que “enfrían” la casa,
  • cámaras invisibles colocadas sin pensar en privacidad (propia y de visitas).

Buenas prácticas que además respetan la estética:

  • Priorizar cámaras exteriores o en accesos, no en zonas de estar.
  • Buscar colocaciones altas y discretas, integradas con estanterías o puntos de luz, sin apuntar a sofás o mesas donde se conversa.
  • Elegir modelos con obturador físico (si existe) o indicadores claros de actividad.

La decoración crea atmósfera. Una cámara mal ubicada puede destruirla.

Lo que compartes también “decora” tu casa… para otros

Hay una realidad incómoda: la privacidad del hogar ya no depende solo del dispositivo, sino de lo que se sube a redes sociales.

Las fotos y vídeos de interiores, aunque parezcan inocentes, suelen revelar:

  • distribución,
  • vistas desde ventanas,
  • objetos de valor,
  • rutinas (horarios, vacaciones),
  • y detalles de niños o documentos al fondo.

En decoración esto es especialmente frecuente, porque los hogares se han convertido en contenido: antes/después, tours, “rincones”, reformas. Y está bien. Pero conviene asumir que, igual que se elige qué cuadro se ve desde la puerta, también se debería elegir qué se muestra en una story.

La “privacidad estética”: un nuevo lujo silencioso

En el mundo del interiorismo hay un concepto que encaja muy bien aquí: el lujo no siempre es ostentación; a veces es calma. La privacidad funciona igual. No es una batalla contra la tecnología, sino una forma de mantener la casa como un espacio propio.

Checklist rápido para un hogar bonito y más privado:

  • Colocar bases y hubs (router, puente domótico) en un lugar ordenado y ventilado, fuera de zonas “nobles”.
  • Separar la domótica en una red Wi-Fi de invitados o una red dedicada (si el router lo permite).
  • Revisar ajustes de telemetría y “mejora del producto” en apps de hogar.
  • Evitar cámaras interiores salvo necesidad real.
  • Elegir dispositivos que mantengan funciones básicas sin depender al 100 % de la nube, cuando sea posible.

La casa puede ser inteligente sin ser indiscreta. Y, al final, eso también es estilo.


Preguntas frecuentes

¿Dónde queda mejor el robot aspirador para que no estropee la decoración?
En un rincón de servicio (entrada, lavadero) o integrado en un mueble con ventilación. Evita colocarlo bajo piezas protagonistas del salón.

¿Es buena idea poner un altavoz inteligente en el dormitorio?
Desde estilo y descanso, suele ser mejor en zonas sociales. Si se usa en dormitorio, conviene priorizar modelos con controles claros de micrófono y configurar bien el historial.

¿Qué zonas de la casa es mejor no cubrir con cámaras conectadas?
Salón, comedor y dormitorios, por privacidad y por ambiente. Si se instalan, es preferible limitar a accesos y exteriores.

¿Cómo compartir fotos de decoración en redes sin exponer demasiado la vivienda?
Evita mostrar vistas desde ventanas, documentos, llaves, números visibles (portales), y no publiques en tiempo real si estás fuera de casa. Ajusta también metadatos y ubicación en el móvil.

vía: Noticias revista cloud