La decoración de interiores no es únicamente la capacidad de vestir o destacar un espacio convirtiendo el mismo en funcional y estéticamente aceptable, sino que la misma es una demostración sustancial de su habitante y diseñador, y esta característica es muy bien explotada por la tendencia icnográfica.
La denominada tendencia iconográfica no es más que la implementación de morfologías bien determinadas con un sentido característicos, cómo es el caso de numero y letras, los mismos son implementados con un sentimiento significativo que trasciende la estética y se posiciona cómo una marca de las características más propias de su habitante.





