Hasta ahora hemos visto como las creaciones de los niños nos podían servir para decorar las paredes del salón o el dormitorio, o para exponerlas en el frigorífico junto a un imán cómo hemos hecho a lo largo de muchos años, pero también podemos emplearlos para hacer muchas cosas más.
Por ejemplo, para hacer una alfombra. Nayla, una madre de familia que reside en Alemania ha sido la pionera en crear alfombras a partir de dibujos de los niños. Comenzó haciéndolas para sus hijos y en la actualidad distribuye sus productos a todo el mundo.







