Tenemos la idea de que las coronas son un elemento decorativo exclusivo de la Navidad. Sin embargo, no tiene por qué ser así…
Con un poco de maña e imaginación podemos realizar coronas para decorar el día de San Valentín, mira:
Una base de cartón con forma de corazón, círculos de fieltro doblados y pegados sobre la base de cartón y una cinta son los materiales que componen esta corona.
En el artículo de hoy haremos una actividad con papel. Reciclar es esencial y más en los tiempos que corren, por ello utilizaremos elementos ya existentes para la creación de unos decorativos cuadros.
Cuando nos disponemos a confeccionar espacios infantiles debemos considerar que los mismos son verdaderos retos de la imaginación ya que de su conformación se desprenderá su utilidad y atractivo para el pequeño, respetando las líneas y tendencias decorativas pero a su vez interpretando el concepto de belleza infantil.
Sin embargo en la confección del mobiliario el reto se duplica, y es que no solo debe ser atractivo sino que funcional y resistente, considerando que los avatares que deberá soportar el mobiliario superan ampliamente a su pares tradicionales, una mesa puede convertirse en un objeto de juegos donde únicamente la imaginación del pequeño determina los limites y por ende su resistencia debe ser considerable.
La madera es un material al que se suele recurrir con mucha frecuencia a la hora de decorar los interiores de las viviendas.
Cada tipo de madera provine de un tipo de árbol, esto es lo que las diferencia unas de otras y también lo que le otorga determinadas cualidades.
No todas las maderas tienen la misma durabilidad, esto depende del tipo de madera y también de los productos utilizados a la hora de tratarla: taninos, resinas, aceites, etc.
Al tratarse de un material natural es susceptible correr determinados riesgos y a poner en riesgo su integridad. Algunos de los factores que pueden poner en riesgo la integridad de madera son: el agua, el sol, los insectos, la humedad, los hongos, etc.
Evidentemente, unos tipo de madera son más susceptibles que otros. Por ejemplo, algunas de las maderas más resistentes son la teka, el guayacán o el iroco. Mientras que la caoba, el castaño o el roble tienden a ser un poco más delicadas y susceptibles a los fenómenos mencionados.
En exteriores, jardines, terrazas, etc, se debe evitar colocar maderas de pino, de abeto o de roble américa, ya que este tipo de maderas no resisten la intemperie.